sábado, 4 de enero de 2014

Wild Thing



Josh Bazell
Editorial Anagrama
ISBN: 978-84-339-7864-6


Torpe de mi dejé pasar el libro de este mismo autor "Burlando a la parca" -y que pienso buscar ya mismo- que narra la historia de un mafioso metido a médico en un programa de protección a testigos, metido a médico en un crucero de lujo es llamado por un millonario excéntrico para proteger a una paleontóloga -Violet Hurst- y buscar un posible monstruo primo hermano del que habita en el lago Ness, este encargo le proporcionará fondos para poder librarse de los mafiosos que le persiguen.
Pietro Brnwa adopta el nombre de Lionel Azimuth y se embarca en esta extraña expedición en donde se verá con curiosos personajes de la talla de Sarah Palin -si, la senadora y candidata a vicepresidenta-, traficantes de meta enfrentados con el cartel de Sinaola, o médicos de pueblo que diagnostican casi con decir 33 en lugar de usar aparatos médicos, el objetivo de la expedición es localizar a ese posible monstruo que se ha comido media pierna de un lugareño y dos jóvenes que estaban "frungiendo" en el bosque sin que sus amigos se dieran cuenta.
En una serie de situaciones casi absurdas, divertidas -sin llegar a la carcajada pero tremendamente divertidas- Bazel compone una historia que va desde el discurso ecologista hasta disertaciones episcopalianas, imaginar el gazpacho, pues todo eso lo hace sin perder el norte, es tan surrealista que hasta tiene cabida un episodio de Scooby Doo, es una ensalada estupenda con una ácida crítica social, con una buena dosis de violencia, sexo y sobre todo, muy divertida.
No se como serán los lagos de Michigan ni el concepto que tendrán los nativos americanos del Wendigo, pues aquí se mezcla todo, pero la hábil pluma de Bazell te mete en esa densa foresta, entre lugareños de un pueblo venido a menos que no son ninguno lo que parecen; el caso es que el posible elasmosauro que puede habitar el lago siembra la duda cuando muere uno de los participantes de la expedición y nuestro curioso doctor lo siente cuando se mete en el agua, la explicación  como no podía ser de otro modo al final de la trama y no es tan espectacular como las pelis de Spielberg y no os lo desvelo para que lo disfrutéis.
Las críticas se volvieron locas con "Burlando a la parca" y todos los críticos coinciden que es un poco más floja esta segunda novela, con todo a mi me ha gustado y me encantará conocer el origen de Piero Brnwa alias Lionel Azimuth, seguro que no quedaré defraudado.
Que en la trama entre cierta crítica social, económica y de creencias religiosas y en la manera que lo ha hecho es estimulante, no da tiempo a perderse en discusiones sobre el sexo de los ángeles porque inmediatamente hay algo que obliga a pensar en otra cosa; un detalle mi yanqui que la novela nos muestra es esa imagen que tenemos y que nos reafirma Bazell de cuan distintos son los americanos de ciudad -digamos progresistas- comparados con los de "campo" -mucho más conservadores-.
Pues señor Bazell, voy a por su primera novela, no tengo excusa.
Feliz año a todos y si la primera novela del año me dice la suerte que me deparan los libros que van a caer en mis manos pues entonces estoy de suerte.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Muerte Súbita



Álvaro Enrigue
Editorial Anagrama
ISBN: 978-84-339-9769-2

Estamos ante una obra muy curiosa e interesante, en un hipotético enfrentamiento tenístico -si, de tenis- entre un joven Caravaggio y un prófugo Quevedo en las maravillosa plaza de Navona, estamos entonces en la preciosa y maravillosa plaza de Navona de Roma, en un duelo que se ha trucado en un enfrentamiento a tres sets se enfrentarán estos dos grandes genios del arte; no entiendo muy bien la forma que tiene de ver Enrigue al genial poeta, denoto ese poso de "cariño" arraigado en ciertas partes de América, Caravaggio era un verdadero golfo, un asesino confeso que tuvo puesto precio a su cabeza por duelos y muertes en extrañas circunstancias que le llevaron a huir de Roma primero y de Malta después; mientras el bardo de gafas estuvo en prisión precisamente por meterse con el poder establecido, no me encaja eso de que se convirtió en un homófobo, antisemita y nacionalista español, en los tiempos que corren esto último me suena tan mal y es que además me parece del todo infundado y sin sentido; si sus fuentes son sus peleas con el sevillano Góngora pues tampoco puedo entenderlo pero vamos a dar por bueno las palabras que escribe el autor en las que dice que no hay nada histórico en esta novela, ni los hechos que cita de Cortés, su hija, el conde de Osuna, Ana bolena o Cuauhtémoc; su antisemitismo se puede entender por los tiempos en los que vivía el poeta pero analizar un personaje con los ojos del siglo XXI es una injusticia absoluta.
La obra arranca con la decapitación de la reina Ana Bolena de manos de un verdugo y mercenario francés, del pelo de la malograda reina se construirán unas pelotas de tenis -como era costumbre-, a su vez Malinche trenza un escapulario para Cortés con el pelo de Cuahtémoc y el mundo de ensancha de forma exponencial al contacto de dos imperios; ¿qué pudo pasar para que el poeta y el pintor se citen en un duelo que se torna un partido de tenis y que se relacionen con los indios nahua o las mitras hechas de plumas de aves?
Entre juego y juego se cuelan las historias que tejerán esta novela y el motivo por el que se han retado el poeta y el pintor, la historia de unas pelotas de tenis hechas con el pelo de las tranzas de una reina que van pasando de mano en mano o como Caravaggio se sirve de los seres más bajos del escalafón social para ser sus modelos en los cuadros que le encomiendan, poco a poco se va engranando y tomando sentido y comprendes como la caída de Tenochtitlán  supuso el fin de algo o mejor dicho, el comienzo de algo nuevo.
Estamos ante un instante nuevo, la explosión del barroco sin los metales de América hubiera sido imposible, sin América Europa no habría sido lo que es hoy, el tenis o juego de pelota es una excusa, el concilio de Trento es el contrapunto religioso, un instante que sólo el que ha estudiado la historia de España puede darle la importancia real que tiene pues se convirtió en el pilar de una fé contra la que luchaban todos, desde los "enemigos" naturales hasta los aliados lógicos, empezando con Francia que se aliaba con los turcos para socavar el poder de los Austrias o la misma Venecia e incluso el mismísimo papado; creo que la maldita leyenda negra ha terminado calando hasta en nuestra propia forma de ver la historia y con esto apunto un pequeño detalle, se quemó a más "brujas" en los países de Europa que en España y por si acaso alguien tiene dudas, la Inquisición no fue un invento español, que se lo pregunten al espíritu de lo cátaros franceses.
Me estoy perdiendo, todas estas reflexiones vienen a cuento a que no me gusta nada en absoluto a como nos ven o como quiere reflejar a los españoles en la novela; en absoluto Caravaggio era un tipo moderno por como veía la modernidad o la celebridad, era un perfecto vividor, pendenciero y un genial pintor, pero en la novela me parece como un partido de fútbol con árbitro muy casero y que no puede remediar su antipatía por uno de los dos oponentes. Al estar en un formato de tercera persona que a veces parece un estudio que más que una novela te mantiene pegado a la trama, esa forma de intercalar hechos aparentemente inconexos te refresca la mente en un ejercicio de atención relajante; con todo yo la dejo ya acabada entre mis libros con mal sabor de boca, en un arrebato de afirmación patria que seguramente sea un error no puedo por menos que quejarme, la historia podemos verla de mil forma pero no podemos ser tan torpes de dar por buena la forma de verla tan holandesa y británica que nos meten por los ojos muchos escritores de novela histórica o la nacionalcatolicista de los años posteriores a nuestra guerra civil, seguro que en el punto medio hay un equilibrio más próximo a la realidad y cierro con una anécdota personal de mi paso por Perú, pasamos por la localidad de Pucará, pueblo de los Kalasaya que fueron derrotados por los Incas, el guía se emperró en decirnos que los incas era un pueblo pacífico que vivía en paz con sus vecinos -no se lo cree él ni harto de hoja de coca- que sus dioses asimilaban a los de los pueblos conquistados pues este se llamaba "El degollador", pues eso, pacíficos.


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Estoy Mucho Mejor



David Foenkinos
Seix Barral ediciones
ISBN: 978-84-322-2027-2

Seducido por el "buenísmo" de la contraportada me llevé este libro y acabado en un tris, no tanto por lo maravilloso que pudiera ser sino más bien porque era entretenido, no como para arrebatarte pero si lo suficiente para vivir las desventuras de este pobre arquitecto con dolor de espalda con una sonrisa en la cara.
Me resulta curiosa la invasión francesa en el mercado editorial español de obras positivas y que parecen escritas exclusivamente para elevar el ánimo del lector para enfrentarse a la vida con mayor energía, si me dijeran que es una cofabulación editorial para que no pensemos en la crisis casi me lo podría creer; el nivel de las obras que ha caído en mis manos hasta la fecha ha sido satisfactorio, algunas con mayores dosis de "buenismo" que otras pero todas cumplen con creces ese motivo "oculto" de elevarnos la moral.
Estamos ante un "cóctel" con muchas escenas divertidas de una aparentemente devastadora situación, si lo tomas como algo improbable la cosa funcionará, no sé si porque en España la gente madura que pierde el trabajo se las ve y se las desea para encontrar otro o porque cuando alguien maduro se divorcia, encontrar a alguien es también tarea de titanes; no es posible tomarse la novela en serio y si así se hace, lo pasarás bien, pero si no lo haces, entonces te terminará cabreando tanto como con los libros y mensajes que ahora están proliferando de que sólo uno puede ayudarse, dile a una persona que lleva 30 años trabajando en una empresa haciendo siempre lo mismo que se haga autónomo, a la mitad les entrará la risa si es que no te pega un guantazo.
Vamos a la trama, imagínate que una mañana te levantas con un persistente dolor de espalda que no remite y que cada vez duele más, que tu compañero de trabajo, Gaillard, te está poniendo palos en la rueda siempre que puede en su afán por medrar, que tu padre no deja de minusvalorarte y que tu matrimonio se ha vuelto tedioso a pesar del cariño de tu compañera; el dolor no remite y vas al médico, te hacen prueba tras prueba -aquí otra quimera, ya quisiera la gente que en la seguridad social las cosas fueran tan rápidas- y no ven nada y le sugieren un dolor por motivos psicológicos -aquí ya empezó a dejar de gustarme, se que hay personas que sufren ese tipo de dolencias pero que son las menos, cuando las cosas van mal los "iluminados" dicen que el cuerpo lo refleja, toma pues claro, pero tal y como dicen- pero como en todas las crisis tiene que haber un detonante, pero nuestro protagonista se da cuenta de que son muchas cosas y no solo una por lo que la agresión a Gaillard le proporcionará sólo un cierto alivio y en un chorro de escenas algunas hilarantes con comentarios agudos vas pasando por los dolores de esa espalda, ver si no la lista que hace empezando por el rechazo de Sophie a que asistiera a su cumpleaños siendo un niño, enfrentarse con sus padres, romper civilizadamente su matrimonio con su esposa Elise rompiendo toda la vajilla, conocer la casa de su hija, Alice, y su novio, visitar a su hijo en NY, Paul, para comportarse como un padre piensa que debe hacerlo o volver a ver a la mujer con la que sueña y que ha conocido en un magnetoterapeuta, Pauline; pienso que mi animadversión a todos los terapeutas alternativos influye a verlos como vendedores de humo, ya sea en la novela o en la vida real.
El contrapunto a su vida está en la pareja formada por Edouard y Sylvie, dos personas que no pueden vivir separadas y que son sus mejores amigos.
En fin, con una historia divertida pero poco creíble, no conozco muchos arquitectos despedidos que encuentren o les supliquen que trabajen en la reforma de un hotel en un abrir y cerrar de ojos, pero que puede hacer que nos planteemos nuestra vida, que no nos la tomemos de forma tan dramática -se ve que el escritor no ha ido a las casas de los que lo están pasando morado en España-, que a lo mejor la solución a problemas aparentemente sin solución la tienen y son más sencillas de lo que parece.
En pocas palabras, una novela divertida en la que hay cosas que muchos querríamos hacer, pero que no nos la podemos tomar en serio, ojo, lo digo por a quien se la pensáis regalar.

sábado, 14 de diciembre de 2013

El Francotirador Paciente



Arturo Pérez Reverte
Editorial Alfaguara
ISBN: 978-84-204-1649-6

Esperaba que Pérez Reverte hubiese publicado la última entrega del capitán Alatriste y me sorprende con esta novela "urbana" y como uno no es de piedra y me gusta lo que escribe este autor aunque sea en una servilleta el menú del día pues a por ella me fui, la terminé el fin de semana pasado y hasta hoy no he podido publicar mi reseña pero está fresca en mi memoria.
No os dejéis engañar por el título, hasta el final pensaréis que no tiene nada que ver, ays almas cándidas, terminarlo y entonces lo entenderéis, veréis a esos carniceros de Sarajaveo escondidos en apartamentos bombardeados esperando sin moverse durante horas a que pasara su presa; la diferencia esencial es que mientras esos asesinos disparaban indiscriminadamente a la población civil en esta es una formidable coincidencia la que hace que llegue Sniper y Lex a conocerse, pero no os destrozo la trama y me paro.
Un editor de arte muy famoso pone en manos de Alejandra Varela, Lex, el trabajo de localizar y hacer una propuesta a un grafitero que nadie conoce su cara pero que goza del respeto de la calle, con propuestas a otros grafiteros que rozan lo delictivo y peligroso les lleva incluso a algunos de ellos hasta la muerte y es la muerte de uno de ellos y que es hijo de un industrial de cierta posición lo que hace que Sniper se oculte pues tiene precio a su cabeza, en un viaje que le llevará desde la calles de Madrid -para los que no lo seáis había cierto grafitero famoso ya fallecido llamado Muelle que aparece en la obra y que a la gente de mi generación les sonará y del que por cierto solo quedan dos de sus firmas, una en la calle Montera que todavía puede verse- a Lisboa, Verona y Nápoles y siempre con Sniper en su punto de mira, precisamente la firma que usa este grafitero que parece que lucha contra todos y contra el mundo.
La novela te brinda la oportunidad para plantearte este tipo de arte a partir de las conversaciones que mantiene Lex con los diferentes protagonistas y quizás te haga verlos de otro modo, no ha sido mi caso, partiendo de la idea de que todo lo que ahora se llama arte "moderno" muchas cosas me parecen una estafa y una tomadura de pelo me hace que lo vea de un modo muy receloso todo ese movimiento, no lo entendí en NY como tampoco entendía el ochenta por ciento de las obras que estaban expuestas en el MOMA, pero es que uno es muy de Caravaggio o Velázquez, rarito que es uno. Me gusta Lex, me gusta su personalidad, me importa tres pepinos con qué o quién se acueste, me gusta porque es una mujer que estaba enamorada de una persona que le gustaban las sonrisas de los niños, los delfines, una persona que se fijaba en el brillo que hace la luz en los cabellos de la persona que ama o los cachorros que ladran por un juguete, una mujer tierna que quería decir que ella estaba allí; me gusta Lex porque es capaz de esperar, de no dejarse llevar por ese alma siciliana que tenemos todos los que pensamos con los pies y razonamos con el ombligo en lugar de la cabeza, me gusta Lex porque a pesar de llevar a cabo su mayor deseo tuvo remordimientos.
Como todas sus obras está muy documentada para no dejar nada al azar y para que te centres en la historia, para que solo veas el papel de Lex, Bicarrués -el que pone precio a la cabeza de Sniper y padre de un seguidor de andanzas de Sniper- o el mismo Sniper, es muy fácil sentir empatía por alguno de los personajes pero no creo que ese el objetivo pero seguramente sin proponérselo lo consigue, ¿he dicho que me gusta Lex?, jeje.
Os dejo en manos del académico, se que tienen tantos seguidores como detractores, quizás estos últimos tengan menos críticas para con él en esta obra, lo sospecho. No os dejéis engañar por lo aparentemente simple de la trama, acabarla y lo que parecía una novela de una chica que persigue a un grafitero se convertirá en otra cosa.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Los Pecados de Nuestros Padres



Lawrence Block
Editorial RBA
ISBN: 978-84-9006-665-2

He llegado a las serie de novelas de Matthew Scudder de chiripa, en concreto a la tercera de la serie y que seguro que repetiré con este escritor y su policía neoyorquino retirado. Es una novela escrita a mediados de los años setenta y ambientada en esa época, se hace extraño ahora que los teléfonos móviles o internet nos invaden la carestía de estos medios para estos personajes y los medios de los que han de valerse para resolver un caso y eso hace que la novela tenga un gusto más delicioso pues obliga al escritor a trabajarse los perfiles de los personajes como si de una cámara de 3D futura se tratase porque son personajes que huelen, roncan, se afeitan y se cortan y hacerlo tan real está al alcance de muy pocos.
Estamos ante una novela negra de corte "clásico", expolicia que no es un investigador privado al uso porque sólo coge los casos que le apetece, separado y fuera del cuerpo por una muerte accidental de una niña que le dejará marcada, algo alcohólico pero aún así un tipo "recto" dentro de sus parámetros morales, que cuida de la gente que quiere a su manera y que tiene una idea muy clara de lo que es el bien y lo que es el mal; quiero hacer un inciso en algo que me ha parecido muy curioso, uno de los protagonistas de esta novela es un predicador -protestante por tanto- y Matt es un tipo digamos ateo pero que visita las iglesias católicas y me gustaría que vieseis el detalle del porque lo hace porque si habéis viajado a países donde los cultos católicos y protestantes conviven pasa algo así -os toca leerlo, jeje, no os lo pienso contar-.
El arranque de la novela es prometedor y ya te cautiva desde la primera página pero es que la pluma de Block es muy buena y un digno heredero de Hammett, os voy avisando, una guapa joven aparece asesinada a navajazos en su apartamento de Greenwich Village, su compañero de piso aparece ensangrentado hasta las orejas de la sangre de Wendy profiriendo gritos de que ha tenido sexo con su madre; detenido por la policía inmediatamente en un caso aparentemente de libro se ahorca en su celda con lo que queda el caso cerrado pero el padre de Wendy no lo tiene claro y pide ayuda a Matthew Scudder para que le ayude a comprender que ha pasado; en un labor investigador o sabueso que no ceja nada al azar irá descubriendo la vida de Wendy, una chica con éxito con los hombres y que no es una prostituta típica, una chica que busca a un padre perdido en la guerra y en el que se reflejan aquellos hombres adultos que la visitan; su relación con compañero de piso Richie mostrará que era algo tan simple como que ella necesitaba un equilibrio moral en su vida y nada mejor para ello que un chico gay con fuertes convicciones morales que tenía problemas para asumir su sexualidad y que la relación con su padre era harto difícil; Matt tendrá que viajar a los sórdidos pubs de ambiente en NYC o a visitar a la antigua compañera de piso de Wendy para descubrir a la verdadera Wendy y tener que explicarle a su padrastro que mucho de lo leyó en los periódicos sobre su querida hijastra era verdad, pero no todo.
No esperéis grandes florituras en su forma de escribir, sus diálogos son precisos y golpean como un boxeador en la cabeza, no deja nada al azar y todo ello llevado por un tipo que se autocastiga como llevando el peso de la culpa del mundo en sus hombros pero sin querer hacerlo, en fin, que si caéis en las redes de Block seguro que quedaréis prendados y si encima gustáis de novelas que no se eternizan entre miles de hojas, pues estáis condenados a leeros hasta la contraportada.

lunes, 2 de diciembre de 2013

El Proyecto Esposa



Graeme Simsion
Ediciones Salamandra
ISBN: 978-84-9838-554-0


Os presente un interesante libro para pasar un rato muy agradable de lectura, antes voy a poneros en alerta pues me considero un poco friki y a lo mejor no os seduce, no llego al extremo de ser un nerd porque si antes me sentía raro por motivos que no vienen al caso ahora hasta casi presumo de ser raro -tampoco es que sea así pero para que os hagáis una idea- fiel seguidor de la serie "The big bang theory" y en en esta novela hay muchos paralelismos y eso fue lo que me animó a empezarla nada más comprarla, jugando con el género romántico consigue construir una divertida trama de un profesor con síndrome de Asperger con mucho humor, ironía , cierta crítica social sin pasarse o un poquito light de forma que no se te hace un panfleto asambleario y te apetece seguir leyendo.
Éxito de ventas allá por nuestras antípodas australianas creo que es el primer libro que me zampo de este continente y me lo he pasado muy bien y no dudo que vosotros también lo disfrutaréis; vamos al tajo; nuestro protagonista se llama Don Tillman, es un profesor de genética que padece el síndrome de Asperger, un tipo que rige su vida por el orden, soltero, de difícil trato social por no decir otra cosa pero que se hace querer, es muy parecido al Doctor Sheldon Cooper de la serie TBBT que os citaba al principio, no voy a decir que sea un encanto de tío pero al menos es divertido y peligroso en algunas situaciones -por cierto, maestro de Aikido que sepáis que no es posible ser agresivo con esta técnica marcial, yo la he practicado y salvo que haya un ataque previo no hay forma de agredir a nadie-, a pesar de estas pegas es un tipo bien parecido aunque vista raramente, deportista que se mueve en bici y practica aikido y karate, que se cuida en su alimentación, con un futuro económico resuelto y a pesar de todo no es capaz de encontrar pareja; su gran capacidad de racionalizar las cosas le hacen que se ponga manos a la obra en la búsqueda de una esposa y para ello realiza un examen/test para poder seleccionar a la mejor candidata, un test que incluye de todo, desde hábitos de fumar, alimenticios, nivel educativo, etc, "gracias" a ese test en el que es ayudado por Gene y su pareja -compañeros en la universidad- va eliminando todas las posibles candidatas no aptas pero en ese trabajo se cuela una mujer del todo "no apta" y que suspende su examen a la primera y que le pide ayuda para localizar a su padre biológico y del que solo sabe que es médico; arranca entonces un sin fin de situaciones a cada cual más graciosa en la búsqueda del ADN de los posibles candidatos; en una aventura que le rompe su vida medida al milímetro y en la que se dará cuenta de que hay gente distinta de él, que siente siente y padece y que terminará por "contagiarle".
El personaje de Don es divertido y tierno a veces a pesar de comportarse como un ladrillo, Rosie es un encanto y el polo opuesto de Don y por eso funciona la química entre los dos personajes, Gene y su esposa son también un contrapeso en la vida de Don que le hacen que tenga un poquitín los pies en el suelo; de todos modos a mi Gene me parece un cretino pero ya me diréis. 
La novela no es muy larga, en pocos días podéis devorarla y el tono cómico la hace ágil y el verse manejar a Don con las demás personas es genial en muchas de las partes, el encuentro en el restaurante la primera vez con Rosie es genial cuando derriba a los gorilas de la puerta, o como se ve dentro de un bar gay donde trabaja Rosie; ver como se descontrola Don cuando está con Rosie sin saber cual es el motivo es realmente delicioso, lo que si quisiera ver es que cambia Rosie por Don porque los cambios de Don son evidentísimos y lo que te queda claro es que al final por cierto tipo de cosas, hacemos verdaderas  tonterías.
Miedo me da lo que Sony pueda hacer de esta novela porque ha comprado los derechos pero quien sabe.
Muy, muy recomendable.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Hasta Luego, y Gracias por el Pescado



Douglas Adams
Ediciones Anagrama
ISBN: 978-84-339-7680-2

Llego a la cuarta entrega de la "trilogía" protagonizada entre otros por el terrícola Arthur Dent, en un cambio de registro de Adams nos encontramos con una historia de "amor" y digo bien, "amor" y cambio de registro; si raras os parecieron las anteriores aventuras de Arthur os chocará esta entrega eso si, diferente y preparando el salto para lo que puede deparar la última entrega; más directo por las formas o el pretendido objetivo de Arthur que se enamora de una joven que va viajando dormida en una furgoneta con su hermano, Fenchuch, se hace menos rara precisamente por eso, porque el amor parece que ha llamado a su puerta; hasta el neurótico Marvin -mi protagonista favorito de la serie- se comporta de una manera menos extravagante y depresiva, ays que me lo devuelvan por favor aunque viendo el desenlace lo veo complicado.
En esta entrega echareis de menos un poco de menos a Ford Prefect que si sale pero no acompaña a nuestro aventurero galáctico y que le busca telefónicamente desde no se que galaxia y de la que se podría entresacar la conversación que tiene con las operadoras con las que habla tratando de que le conecten con Arthur, es que me recuerda a nuestros servicios de atención telefónica que tenemos ahora; Marvin aparecerá al final donde morirá feliz después de ser 37 veces más viejo que el universo conocido después de que le hayan cambiado todas las piezas repetidas veces y tras pronunciar la frase del creador "creo que me siento bien" y en con el que se encontrarán viajando como polizones junto a Ford Prefect y Fenchurch hasta el planeta donde está escrito el mensaje final de Dios; debo señalar que ciertos argumentos empleados en anteriores novelas vuelven a aparecer, como el número 42 o la célebre guía del autoestopista galáctico; el caso es que Arthur cae en un planeta donde está lloviendo copiosamente haciendo autostop, poco a poco reconoce que al planeta que ha ido a parar es a la Tierra y que no ha sido destruida por lo vogones pero lo que si ha pasado es que han desaparecido los delfines, cuando llega a su casa, atascada su puerta de publicidad del tiempo pasado -8 años en tiempo real, indefinido para nosotros como lectores en esa nueva realidad pero aparentemente después pero sin que hayan destruido la Tierra- recibe un regalo, una pecera en la que puede leerse "Hasta luego, y gracias por el pescado"; la aparición de Fenny, Fenchurch, en la vida de Arthur será todo una novedad, le veremos moverse torpemente para ligar con ella y con la que viajará hasta California para saber que ha pasado con los delfines entrevistándose con Wonko el cuerdo, la enseñará a volar o hará el amor mientras vuelan sobre Londres, todo ciertamente muy Monthy Phyton -por cierto que van a volver a actuar juntos-.
Por ciertas críticas que he leído al respecto de esta entrega, parece ser que Adams fue "forzado" a entregarla antes de tiempo y en ese instante sufrió cierto cambio con respecto a como veía la tecnología, confieso que o bien para mi ha pasado mucho tiempo o no me he dado cuenta, no la veo escrita con desgana por lo que se refiere a la primera afirmación aunque si es más directa y respecto a la segunda, pues no veo ese cambio o quizás es que veo tan humanamente delicioso al ya difunto Marvin que no soy capaz de verlo.
Me queda una entrega que caerá dentro de un tiempo, más que nada porque la pila de libros pendientes está sujeta por un extraño equilibrio y no se si se me caerá en la cabeza.
Solo para los que se hayan leído las otras entregas o sino no se enterarán de nada y a veces, los que nos leímos las anteriores, tampoco nos enteraremos de nada, jeje, así es el humor de Adams.

viernes, 22 de noviembre de 2013

El Caso Collini


Ferdinand Von Schirach
Ediciones Salamandra
ISBN: 978-84-9838-552-6

Llego a un número mágico dentro de este pequeño espacio, es mi entrada número 200, heredero de otro espacio mucho más pequeño del que no he podido nada más que guardar el listado de los títulos que cayeron por mis manos y de los que probablemente sólo se acordará Carmina.
Esta es la primera novela de Von Schirach pero los asiduos recordarán dos libros de relatos cortos de este mismo autor que a mi me causaron sensación, sus formas y brevedad son sus armas, un lenguaje claro, detallista tanto que no parece de un profesional de la abogacía en el que incluso cuando explica una ley -la que sirve de estudio en la novela- es clara y no hace falta entender nada de leyes para comprender.
El protagonista de esta novela es un prometedor abogado joven, Leinen, que se apunta al turno de oficio para poder cumplir su sueño de ser un buen abogado y no un chupatintas de oficina y que tiene por "suerte" defender a un hombre que ha matado a un rico e influyente hombre de negocios sin un aparente motivo para hacerlo, para complicar la situación la víctima está vinculada con el joven Caspar Leinen y en ese juego, conoces la infancia de este abogado, sus amistades y amores de juventud mientras trata de esclarecer el asesinato y la poca disposición de Collini que no quiere declarar y tampoco quiere defenderse.
Solo con el transcurso del pasar de las páginas, Fabrizio Collini se vuelve una persona de carne y hueso, un hombre golpeado por los rigores de la guerra y después por la burocracia legal y los artificios que hacen algunos mandamases para librarse de todo y esto es motivo de reflexión porque lo estamos viendo aquí con esa vomitiva ley de la amnistía fiscal de hace bien poco, pero vamos a la novela que no quiero envenenarme con las ideas de ciertos políticos patrios.
Como siempre digo, no es necesario buscar un malo con terribles problemas metales para hacer un formidable relato, basta tener una buena idea y tejer una buena historia, lo otro me parece artificial y carente de imaginación.
Como en las otras obras de Schirach la línea entre el bien y el mal es muy difusa, nada es tan blanco o tan negro como nos lo cuentan o vemos y basta con señalar la conversación que tiene con el abogado de la acusación, Mattinger, cuando dice que sólo conoció a dos hombres decentes, uno muerto hace 10 años y el otro internado en un convento y todo en una relación de admiración por parte del abogado novato pero cordial y sin disputas cuando se enfrentan en el estrado. 
No debemos olvidar de que Schirach es nieto de un nazi convencido y condenado en Nuremberg y eso explique muchas cosas.
El papel de Leinen tiene mucho de Quijote, un hombre en busca de la justicia, seducido por cantos de sirenas de bufetes de prestigio o los besos de un amor de juventud pero el no ceja, tiene claro que a pesar de sus primeras dudas sobre si defender a Collini o no, el si quiere ser un buen abogado debe aislarse de su yo individuo y defender a esa persona y si leéis la novela, es que no quiero destriparla porque si cuento más os la desgracio, defenderlo por encima de todo en pos de la justicia, una justicia como concepto humano, real y tangible; digamos que sales como cuando ves una película de esas de abogados donde al final ganan los buenos y quieres hacerte abogado a pesar de que el latín te suene a chino o la única ley que te aprendiste de memoria es la de la Boyle-Mariotte de los gases perfectos.
Como protesta personal pero lógica dentro de la construcción de la trama, Leinen visita un archivo que le ayudará a resolver el caso pero que no sabes de que se trata hasta el final y eso es "malvado" por su parte.
En resumen, una gran novela, cortita, intensa, que te deja sabor agridulce -ideal, para que no separes los píes de suelo- y con ganas de seguirle la pista, si es que sigue con la saga, a este abogado; creo y tal como están las cosas, que va a ser a único alemán que le seguiré la pista.


domingo, 17 de noviembre de 2013

El Síndrome E



Franck Thilliez
Ediciones Destino
ISBN: 978-84-233-2797-3

Os presento un thríller terriblemente turbador, en los tiempos en los que vivimos estamos expuestos a peligros que desconocemos y que por estudiados no dejan de ser cuando menos preocupantes, no sé si estaréis al tanto de la publicidad subliminal y de su prohibición, no es precisamente el caso pero tiene cierta vinculación, imaginas que algo puede hacer que mediante un estímulo externo nos convierta en carniceros sin escrúpulos ¿no estaríais un poco acongojados?.
Lo mejor de todo es lo que nos plantea pues no creo que sea una novela que pase a los anales de la historia pero tiene muchas cosas buenas para tenerte pegado a la hoja desde la primera página hasta la última, por cierto, el escritor recurre a cierto artificio televisivo para que te quedes pegado a esta pareja de investigadores que se enfrenta a este extraño caso, de modo que estáis avisados, jeje.
La trama se va desarrollando con cierta lógica y naturalidad, no hay sorpresas "tramposas" y aún así es emocionante y trepidante; no la he querido catalogar como novela negra porque creo que no lo es, quizás los quisquillosos vean forzada la relación entre el comisario Franck Sharko -por eso de tiburón- y Lucie Henebelle, más que nada porque se ve a una mujer escarmentada con sus relaciones con los hombres y volcada con su trabajo y Sharko es un esquizofrénico y por eso creo que no parece muy lógica.
El comisario Sharko puede ser un D. House, buscándole una equivalencia televisiva, y se le puede sentir cierta simpatía, quizás por mi afinidad por policías tipo Montalbano o Jaritos no termine de cuajarme este francés viuda que ha perdido a su hija; en cambio si me gusta más la teniente Henebelle, una persona que cuida de su familia y que sólo le pongo la pega de siendo una mujer fuerte al final se comporta como una dama de telenovela en los brazos de Sharko.
Vamos con la trama, la novela arranca con la aparición de cinco cuerpos a los que les han extraido el cerebro, los ojos y les han mutilado de tal manera que es imposible su identificación; a su vez, un viejo amor de la teniente Henebelle se ha quedado ciego temporalmente tal el visionado de una extraña película de un coleccionista que ha muerto recientemente; los dos casos están relacionados  y pone en contacto al comisario Sharko y a la teniente Henebelle, después de un comienzo difícil ambos congenian y descubren una trama que les llevará desde El Cairo hasta Montreal, a encontrar vínculos de estudios sobre el comportamiento humano de la CIA y los servicios secretos franceses o el gobierno canadiense y sus hospicios o manicomios y todo ellos partiendo de una extraña película que esconde imágenes subliminales que incitan a una violencia desenfrenada; es la eterna lucha del bien y del mal, donde el mal no es consciente de su propia e intríseca maldad -las matanzas de Ruanda o los campos de exterminio nazis-, hecha para atrás la eterna cantinela de las conspiraciones del poder para tener a la población controlada y es que ese tipo de argumentos a mi me sacan de quicio, creo que para crear una buena trama no hace falta buscarse cosas tan retorcidas, pero quitando esta pega, la trama es interesante y absorbente.
La cooperación de ambos policías les llevará hasta los estudios de un cineasta francés y lo que el llamó el Sindorme E, algo así como un estímulo que activa cierta parte de nuestro cerebro para convertirnos en unos asesinos sin conciencia; lo que hace de esta trama algo angustiante es que podamos ser tan manipulables -cosa que dudo-, que como individuos tengamos tan poca capacidad de decisión -cosa que también dudo-, en fin, con este libro que comienza lo que parece ser una relación "laboral" y algo más entre estos dos investigadores pero que arranca con otros libros anteriores pero que yo no he leído, la serie en realidad comienza con "El ángel negro" pero se puede leer esta novela sin perder ni un ápice de la trama sin saber nada de uno de los principales protagonistas.
En la novelas veréis ciertos componentes muy clásicos de este tipo de novelas, un jefe que ayuda a capa y espada al comisario Sharko a pesar de ver que su matrimonio parece irse a pique y que al final claudica dimitiendo, un protagonista inescrutable que no goza de la simpatía de los poderes superiores, una mujer dura pero que no lo es tanto y que tiene su corazón volcado entre su profesión y sus hijas y todo para al final llegar a una resolución correcta, sin dejar hilos sueltos y clara, cosa que por cierto se agradece pues así como algunas novelas quieres que te dejen algo a la imaginación, en este tipo de thrillers necesitas que te expliquen todo y que llega de la voz de Coline, la hija del médico que estudia el síndrome E y socio del cineasta creador del film origen de todo.
Lo dicho, un best seller para leer al calor de la leña y que recomiendo a todos salvo a los que gusten de paranoias de conspiraciones mundiales, más que nada para evitarles pesadillas nocturnas.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Los Años de Peregrinación del Chico Sin Color



Haruki Murakami
Tusquets Editores
ISBN: 978-84-8383-744-3

Os traigo la última de Murakami, el eterno candidato al nóbel de literatura y amado y odiado a partes iguales y entre los que me encuentro entre los primeros.
Estamos ante una novela más corta si la comparamos con otras de su puño y letra, menos "enajenada" que otras obras anteriores y en la que es fácil que el lector pueda asumir en primera persona las penalidades de Tsukuru; una historia creíble, fácilmente transportable a cualquiera de nuestras vidas y creo que en eso estña la grandeza de este nipón, la de transportarnos a cualquiera de sus personajes para que vivamos la historia en primera persona.
A diferencia de otras obras de Murakami estamos ante un final maravilloso, abierto, un final para el que le buscaremos cada uno de nosotros  una continuidad, pues cada uno de nosotros imaginaremos una solución diferente para esa cena entre Tsukuru  y Sara ese tercer día. Acostumbrado a los universos que crea Murakami, estamos con uno más próximo, estamos con un universo más lógico y más "normal", notar que entrecomillo la palabra normal y digo esto por dentro de la imaginación de un escritor la palabra normal debería estar prescrita.
Pensaba citaros una frase del libro pero me ha inspirado tanto que he tenido una "diarrea" creativa y me he puesto a escribir como un mono loco aunque no se quedará de esa cita mañana por la mañana, ya lo veré en mi otro blog de rimas esquizofrénicas, quiero deciros que tenéis ante vosotros una novela con típicos personajes solitarios de Murakami que buscan huir de su soledad, personajes que tienen problemas de soledad como tenemos todos nosotros todos los días, de transición de la juventud a la etapa adulta con los cambios tan radicales que ello supone, y todo sin tener que recurrir a una luna verde o un investigador loco pues Tsukuru es un joven que quiere estudiar para diseñar estaciones de tren, un joven que tiene cuatro amigos que son inseparables y que juntos se sienten fuertes y únicos, quitando el detalle de las estaciones de tren, cambiarlo por vuestros sueños de juventud y seguramente os podréis ver en algún momento de vuestras vidas.
Soldedad, amistad, ganas de morir, la sexualidad que brota en nuestros sueños deseando secretamente a nuestras amigas -o amigos, según sean vuestros deseos y no me preguntéis pero podría hacer una lista de al menos dos amigas con las que soñaba siendo yo un muchachito sin barba todavía-, la sensación de no ser parte del mundo, ¿no os recuerdan vagamente vuestros años de juventud?, pero como todo en esta vida, hay un momento que algo te obliga a moverte, algo que te hace que reacciones y esta es una historia de esas.
Partimos de ciertas constantes de todas las novelas de Murakami, un joven herido, Tsukuru, que ha sufrido un terrible ruptura con sus amigos de toda la vida por algo que el desconoce pues cierto día quieren dejar de verle sin ninguna explicación, un joven sin deseos de vivir y que sin embargo sobrevive, crece, se hace adulto y se sobrepone a esa terrible ruptura y debo recordar lo que puede suponer para nosotros en ciertas edades que los amigos no quieran volver a verte, tras dar un cerrojazo en falso, Tsukuru conoce a nuevos amigos y amigas, nada especial por ese miedo al rechazo hasta que conoce a Sara que le obliga a enfrentarse a esa ruptura sin explicaciones; cargado de cierto valor se decide visitar a sus viejos amigos, amigos que tras la ruptura de ese idílico grupo han seguido sus vidas con más o menos fortuna pues todos ellos han cambiado, el jugador de rugby ahora es vendedor de Lexus, Ao, Aka forma ejecutivos y Kuro se ha ido de Nagoya para casarse con un finés a vivir de hacer platos de cerámica y Shiro, la "culpable" de la ruptura ha muerto estrangulada en su casa. Un grupo de amigos que curiosamente tienen un color en su nombre, cosa que Tsukuru no tiene y por lo que se siente desplazado en ese grupo tan unido.
La vida de los tres amigos vivos va a seguir un guión, el que las vida les depare pero el de Tsukuro no, nos deja un final abierto para que nosotros decidamos que queremos para él, sólo nos limite el aire entre los abedules y por eso el final de esta novela es perfecto y una novela más redonda que otras de Murakami.
Como todo personaje nipón, los personajes de Murakami son contenidos, no son dados a derroches latinos de muestras de afecto, son pasionales pero comedidos, sensibles -aunque algunos no se den cuenta de las evidencias más claras-, es una escritura muy cuidada, muy descriptiva, con detalles que te sumergen en un todo como por ejemplo las piezas musicales de Listz que por cierto le martillea en la cabeza si encontrar una explicación lógica a esa evocación salvo que sea por la afición de Shiro por el piano.
Si no habéis leído nada de Murakami creo que es una novela perfecta para acercarse a él, no se hará tan cuesta arriba como 1Q84 por ejemplo y no costará seguir la historia, digamos que es más ligera pero también más civilizada.