jueves, 13 de junio de 2013

Muerte en Estambul



Petros Márkaris
Tusquets Editores
ISBN: 978-84-8383-119-9

Estamos ante la tercera entrega en sentido cronológico de las obras del comisario Kostas Jaritos, para los que siguen este blog verán que yo empecé por el final pero eso no supone ningún problema si te apetece disfrutar de una estupenda novela negra.
Si lo que quieres es leer una novela negra sin más, en la que hay un asesinato que se resuelve sin más pues las novelas de Márkaris no son para ti, en cambio si buscas una novela con crítica social, con posos de desesperación, esperanza en un futuro negro, pasiones humanas normales y corrientes pues Márkaris es tu escritor; no tiene nada que ver con la forma de escribir de la invasión nórdica y para mi supone una bocanada de frescor que te hace meditar, en concreto con esta novela a mi me ha abierto la curiosidad por saber más sobre ese éxodo que sufrieron los griegos en Turquía en el 55 del pasado siglo con la crisis de Chipre y unos años antes a finalizar la segunda guerra mundial; ¿no es eso ya un suficiente acicate para abrir sus páginas? pues si os parece poco, lo que tienes es una historia de minorías, de venganzas y de avaricia en tiempos de penurias, no me digáis que no os tienta; ya se que resulto pesado, pero los escritores de novela negra del mediterráneo saben vivir, disfrutan vivir y eso se nota en el contexto, en los lugares por donde se mueven y sinceramente, a mi me encanta, me seduce y ojo, aquí meto al mismísimo Domingo Villar a pesar de haber nacido mirando otros mares.
La novela arranca tras la boda civil de Katerina, la hija de Kostas y Adriani, el consecuente cabreo de la mujer del comisario, una protestona del quince, refranera pero sin la que el ilustre comisario no puede vivir y esta es una sello distintivo del personaje, que está felizmente casado. Para compensar a su mujer del cabreo se embarcan en un viaje turístico a Estambul con un grupo griego muy heterogéneo que son una verdadera tortura para el comisario y la guía, con los comentarios clásicos de los malos viajeros haciendo comparaciones de todo, desmereciendo lo ajeno y todo en un país que a pesar de llevarse como el perro y el gato les es tan próximo, tanto que lo consideran como su espacio natural -ver el detalle de llamar Constantinopla a Estambul por parte del militar o el propio Kostas cuando está cabreado-; la desaparición de una mujer griega mayor no supondría nada raro pero al solicitar de la ayuda del Kostas por parte de un lejano familiar hace que se involucre en su búsqueda que se complica con la aparición de dos griego muertos, uno en Grecia y otro en Turquía, entonces con la espada del tiempo por la nueva boda de Katerina, esta vez religiosa para gozo de Kostas y su mujer, se iniciará una carrera contra reloj para encontrar a María, la señora griega desaparecida y sospechosa de asesinato por envenamiento por hojaldre de queso, para ello tendrá que ayudar a un receloso comisario turco de origen turco Murat con  el que se terminará formando una colaboración amistosa y enriquecedora para Kostas, liberado de su jefe se permite moverse con un poco más de soltura y la pronta buena sintonía con Murat -y su esposa- te dejarán disfrutar más de la vida interior del comisario.
Yo no conozco Estambul pero seguro que debe ser la leche y el libro te abre las ganas de ir, de oler sus ambientes, probar sus comidas aunque ahora no sea el momento más adecuado.
Cosas importantes y de calado en esta novela, el sentimiento de minoría de algunos colectivos, ya sean griegos en Turquía o turcos en Alemania y el rechazo que reciben por parte de aquellos de los que dicen proceder porque son lo otro; las similitudes que hay entre países vecinos y que han tenido una relación de siglos ya sea por estar "invadidos" por uno o el otro y pongo por ejemplo el baile griego de origen turco o las comidas que citan en la obra salvo en la casa de Murat.
La novela puede suponer un ejercicio extra para no perderte con la vida de Maria Jambu, tanto nombre y lugar obligan a hacer un ejercicio de atención importante, nada imposible pero puedes perderte un poco.
De las publicadas de la serie es la más corta pero no por ello menos interesante.
Espero que la disfrutéis.


domingo, 9 de junio de 2013

Baile de Máscaras



José Manuel Díez
Ediciones Hiperion
ISBN: 978-84-9002-016-6

Y empezamos con el primero de la feria de este año, dentro de los fijos siempre está el premio de poesía de la editorial Hiperión y el año pasado a pesar de haber quedado desierto se vino conmigo un maravilloso poemario de Laura Casielles que me dejó encantado, este año se lo ha llevado este interesante poeta extremeño, novedoso por las formas y luego me explicaré con más precisión, con cierta dosis de crítica social quizás demasiado sutil para mi gusto y muy formal.
Los poemas arrancan con un motivo , una frase, un hecho de un personaje histórico y que colocados de forma cronológica inspiraron al poeta para escribir dicho poema, todos ellos están dedicados y al final del libro te explican para y por quien ha sido escrito, dentro de los primeros están personajes como Góngora, Casanova, diego Hurtado de Mendoza, Sartre, Zweig o Van Gogh por citaros algunos de ellos, en concreto quiero descatar dos de ellos, el primero el del historiador Henri Pirenne revela a sus hijos la antigua hazaña de las mujeres de Weinseberg y el segundo el de Lucrezia Consolani que le saben las manos y los besos a manzana, a pesar de todo en muchos tengo sentimientos encontrados pues pasa como un tobogán del amor al odio y todo junto y es que me cuesta entender ese baile hacia un lado u otro.
Todo ello me lleva a pensar que son experiencias muy íntimas que quiere compartir y que a partir de esos hechos inspiradores nos lo trae de manera muy directa y sin vueltas de lenguaje.
Quizás esa mirada en tercera persona en los que está escrito le permita narrar esas experiencias para no sentirse protagonista y que si lo sienta el lector, para que a través de una moral a la que llega a través de la reflexión sea más permeable, más profunda.
De todos los premios no será de mis favoritos, algo le falta para emocionarme a pesar de ser una poesía moderna -en la temática- pero en vuestras manos lo dejo.

Musashi, El Camino de la Espada II



Eiji Yoshikawa
Editorial Quaterni
ISBN: 978-84-937009-5-9

Segunda de las partes en las que la editorial Quaterni ha partido la obra, en esta están los capítulos Viento y Cielo, esta segunda parte tiene un punto de inflexión en el camino de la espada de Musashi, un cambio trascendental y que le diferenciará de todos los demás samurais y no es otra cosa que comprender que la violencia quizás no sea la mejor manera de ser uno con el universo; la experiencia que tiene que vivir con el joven Iori en su pueblo, en sus pobres tierras, con sus vecinos le abrirán los ojos para comprender que el camino de la espada es algo más que una técnica sobresaliente y vencer a todos en la batalla. Quizás para los no familiarizados con las costumbres japonesas puede que les suene a "chino" pero no hay más que verse cualquier serie de dibujos de televisión japonesa para comprender este camino vital, pongo por ejemplo la serie de fútbol de campos infinitos "Oliver y Benji", en esta serie aparece un competidor de una técnica formidable pero que carece del componente humano que tienen los otros dos protagonistas, en Musashi el papel "humano" lo encarna Musashi en su búsqueda del camino de la espada mientras que Kojiro es ese Marc Lenders que su único objetivo parece ser que es demostrar a los demás que es mejor espadachín que Musashi; entre estos dos protagonistas hay más diferencias y Musashi comprende que no tiene sentido demostrar ser el mejor espadachín, que su espada debe estar al servicio de los demás y no al servicio de si mismo y su ego, son las experiencias que vive Musashi con el resto de sus congéneres los que le abren los ojos ante ese nuevo camino en el que la violencia no tiene cabida, en el que su espada debe contener su propia alma y no convertirse en un mero instrumento de cortar y muerte.
Esta segunda parte arranca reuniendo a Musashi con Otsu y el revoltoso Jotaro, esa momentánea reunión provocará en el propio Musashi sentimientos encontrados respecto a como debe comportarse con la bella Otsu, es la aparición de su viejo amigo Matahachi el romperá sin que el lo sepa esa frágil unión quedándose solo nuevamente; ante esa perspectiva camina tratando de localizarlos hasta que conoce al pequeño Irori que le pide ser su discípulo, cosa que acepta tras una dura prueba al muchacho y es entonces cuando trata en su búsqueda el controlar a la naturaleza y ahí recibe una nueva e importantísima lección.
Durante la estancia de Musashi en el pueblo de joven Iori se ven atacados por una violentos y crueles asesinos y Musashi enseña a los aldeanos a defenderse y a mostrarles que ellos mismos pueden hacerlo, cosa que consigue pero cuando los mismos aldeanos que meses antes se rieron de él ahora empiezan a adorarlo como un dios decide que es el momento de irse y se pone en camino hacia Edo -la actual Tokio- mientras tanto la viuda Osugi persiste en su intento de acabar con Musashi por lo que se alía con Kojiro. Es decir que Musashi no vive impasible ante las penas de sus congéneres, dispuesto a aprender de todos aquellos que le pongan en el verdadero camino de la espada, aunque sea agricultor que desee ser samurai como Gonnosuke -ver el poder que la madre ejerce sobre él comparado con Matahachi y su madre-.
En esta segunda entrega siguen apareciendo viejos conocidos, pues todos ellos de una forma u otra conforman el universo de Musashi y nuevos, ya sea para aportar algo en su búsqueda o para ponerle trabas.
Recordar que en el original es un libro nada más, esta editorial lo ha fraccionado en tres y para mi que me suelo asustar con libros de muchas páginas es un acierto y para los que no quieran profundizar porque no les gusta, pues con el primero pueden tener bastante.
Recomiendo leer mi entrada sobre la primera entrega para orientarse un poco mejor y saber con que tipo de libro os podéis encontrar porque no es un libro distinto, es una parte de él.

miércoles, 29 de mayo de 2013

El Chico del Periódico



Pete Dexter
Editorial Anagrama
ISBN: 978-84-339-0698-4

Como últimamente no frecuento la gran pantalla no sabía que Lee Daniels había versionado este pedazo de novelón y creo a pesar de la interpretación de la bella y "botoxeada" Nicole Kidman no pienso verla, la novela es demasiado buena como para llevarme un chasco y no quiero perder este regusto que me ha dejado Pete Dexter.
Imagino que Anagrama aprovecha el estreno de la película para volver a lanzar el libro que anda ya por lo menos por la tercera edición, habiendo sido las anteriores en 1996, 2000 y la que nos ocupa, en 2013.
Nos vamos a ver inmersos en el oscuro sur de los años 60, en la américa rural donde la gente recela hasta del viento que les roza, en una sociedad machista, racista y nada cosmopolita; una sociedad donde el cuarto poder puede acusar a presidentes o revocar sentencias. Es una novela sólida que no hace aguas en ningún momento, atrapante y muy absorbente, el que te descubra las miserias de la gente, los miedos sus temores hace que sea aún más rotunda. El periodismo es el hilo conductor, sus métodos limpios o no tan limpios, es el pegamento de esta novela, pero es más importante el viaje a las almas de los cuatro protagonistas, cada uno con sus miedos o temores, creo que con todo, solo el pequeño Jack saldrá indemne a pesar de "pegarse" con unas legión de medusas y tener que ser orinado por unas estudiantes de enfermería.
A pesar de que está escrita a finales del siglo pasado pero lejos de la década de los 60 en la que está ambientada, Dexter lo hace de forma soberbia, demoledora donde el uso del periodismo para mi es el pretexto para criticar a esa sociedad encerrada en si misma, violenta e hipócrita que se ve en la novela; la tensión sexual del joven Jack con la prometida de Hilary Van Wetter primero y después con la nueva mujer de su padre y dueño de un periódico de la competencia edulcoran aún más la trama, pero no os dejéis engañar, pues no deja de ser un elemento más de tensión en la historia que narra el propio Jack.
La novia de un condenado a muerte en Florida, Charlotte Bless, por el asesinato de un policía en el condado de Moat, Hilary Van Wetter, recurre a dos periodistas de cierto prestigio para demostrar la inocencia de su amado, aquí ya empieza a seducirte esta novela pues no encentras un motivo razonable para que una mujer hermosa, madura y todavía capaz de seducir a un joven veinteañero sea capaz de enamorarse de un posible asesino pero cuando ves reportajes sobre las cartas que reciben algunos de estos "pajaritos" parece que comprendes algo, estos dos reporteros Ward James y Yardley Acheman forman un dúo perfecto para la labor que les encomiendan, habiéndose ganado cierta fama tras un accidente de aviación se plantan en Moat donde se ayudan del hermano de Ward, Jack, que es nuestro narrador y que ha dejado la universidad después de cierto incidente descerebrado y por lo que ha vuelto al condado a repartir los periódicos de su padre; la historia de Wetter es de lo más nebulosa, repleta de fallos policiales, con la nula cooperación de los poderes del estado y de los propios familiares del candidato a la silla eléctrica; la metodología periodísticas de los dos periodistas choca frontalmente y un oscuro incidente en el que Ward recibe una paliza por parte de tres marineros obliga a publicar el artículo sin que uno de ellos tenga claro toda la historia y sin terminar de comprobar todos los puntos de este galimatías que es la condena de Wetter.
La publicación del reportaje supone un galardón a los dos periodistas pero las cosas ya no son iguales, Yardley está henchido de éxito y esa borrachera de fama le hará cometer ciertos errores que aunque no afecten definitivamente a Ward, le darán la puntilla. En cambio la relación entre los dos hermanos fluye mejor que nunca mientras ocurre todo lo contrario con su padre, un hombre que se deja seducir por una piernas bonitas -quiero que apreciéis la loca intención de seducir las dos mujeres maduras al joven Jack y los problemas que le acarrea y todo ello sin tener que tener una escena de cama o de sexo tórrido-, este viejo hombre de prensa que todavía cuenta sus batallitas de cuando era un joven reportero pero que despide a la mujer que le ha estado cuidando con mimo desde que su mujer, Anita Chester, le abandonó a él y sus dos hijos.
Como todo en la prensa, del posible escándalo de un premio no merecido se pasa a otra cosa y se termina por olvidar pero Ward ya no podrá escribir, el mismo Jack se verá engañado por una antigua compañera de trabajo que quiere investigar a los dos periodistas y ni por esas, la relación de los dos hermanos se verá afectada; la velada sospecha de la inclinación sexual de Ward no supone ninguna pega para un hermano que le admira.
En la boda de su padre, un huracán y las consecuentes lluvias llevará a nuestro viejo "amigo" Wetter de nuevo a la silla pero con muchas bajas de por medio.
Detalles que me han llamado la atención, la sumisión de las mujeres de los Wetter y su violencia familiar, incluida la propia Charlotte, el interés de Ward por saber que siente su hermano cuando nada en el mar y él le habla de la soledad, la inacción de Ward por quitarse de encima a un trepa como Yardley, el papel del padre de Ward y Jack como si sus hijos fuesen unos meros conocidos y que no tratase de ayudarles, como si les obligara a forjarse a si mismos, pero que los hijos respetan con cierta reverencia.
Creo que es una maravillosa novela, donde no llorarás por los muertos pero si lamentarás la de al menos uno.
No la he catalogado como novela negra porque creo que trasciende ese género, espero que los puristas no me regañen. Es todo un espejo de lo que seguramente fue la américa de la década de finales de los 60 y los estados del sur.
No os la perdáis.

viernes, 24 de mayo de 2013

Adiós, Hemingway



Leonardo Padura
Tusquets editores
ISBN: 978-84-8383-197-7

Os traigo otra de las novelas de un gran escritor cubano de novela negra, antes de nada advertir que la portada de mi ejemplar es diferente a la que se comercializa ahora mismo.
Tusquets comenzó a editar las novelas de Mario Conde en las calles de La Habana y en una anterior entrega ya os comenté que es delicioso sumergirse en esa ciudad, tanto que casi te lleva a los mostradores de una aerolínea a sacar billetes para ir a esa isla tan especial; a diferencia de otras esta novela es una novela homenaje, homenaje a Hemingway, un homenaje lleno de las contradicciones de ese genial escritor que amaba de forma tan bruta y que debía odiar de la misma manera, tiene la ventaja que rompe un poco el hilo de la vida del policía retirado protagonista para centrarse en la figura del escritor sin que tengas que recordar las cuitas que devoran el corazón de este hombre desencantado de la vida salvo de sus amigos -algo que me ha causado una envidia tremenda, pues la escena del malecón con sus dos amigos con esas botellas de ron, la ropa interior de Ava Gadner y el envío preparado en una botella al amigo ausente que vive Florida me ha encantado-.
La novela arranca cuando se descubre los restos de un cuerpo en la antigua finca en la que vivió Hemingway en sus estancia en Cuba, la finca Vigía en Cojimar, el antiguo compañero de fatigas el teniente Manuel Palacios le hace el encargo al expolicía Mario Conde de averiguar lo que ha pasado allí y para retorcerlo un poco más, le muestra una placa del FBI, hay que recordar que Hemingway vivió en Cuba hasta 1960 pero en la noche del 2 al 3 de octubre pasó algo que pocos conocen y que puede destruir la imagen del escritor; aprovecho para señalar una cosa que me ha resultado interesante para la reflexión pues Mario Conde afirma que nunca se deja de ser policía, ni hijo de puta, ni maricón, ni asesino, que ninguno de ellos tienen el privilegio de los ex; sigamos con la novela, intercala Padura momentos presentes del expolicía reciclado en comprador y vendedor de libros de segunda mano y escritor con pasajes de una posible vida del escritor en la que se entremezclan los protagonistas de su vida Ruperto, Calixto, Raúl, Tenorio o el espía mismo del FBI que pueden dar luz a ese cadáver, la pega es que muchos de ellos han muerto por el tiempo transcurrido y el peso de la fama del escritor.
Pasajes reales de esa vida pasada de Hemingway te dan la talla real del personaje y te sirve para entender esa relación de amor odio que tiene Mario Conde, son hechos reales y conocidos lo que le da una dimensión mayor, más digerible, mas verosímil, más inteligente y en la que el tributo al escritor americano puede parecer una simple excusa para escribir una gran novela de investigación sin tener que recurrir a artificios o relaciones extrañas.
Como no puede ser de otro modo, Mario Conde se sigue rodeando de sus amigos, los que le hacen mantenerse cuerdo después de dejar la policía, no es que pierda la cordura por culpa de ese abandono, en realidad la culpa es de un amor desmedido y no resuelto que es una constante en el personaje; es un personaje típico de novela negra que se abandona a la bebida, ron en su caso y bebidas de dudosa procedencia, tabaco y café, pero que como buen "perdedor" tiene un oasis donde refugiarse cuando el mundo se viene abajo, amén de esto, es un personaje que a los amantes del papel os tiene que caer bien pues te transmite ese amor a los libros que tenemos los devoradores de papel impreso y lo notaréis cuando describe su nueva profesión o cuando entra en la casa de Hemingwey ahora museo con todos esos libros que después de la revolución cubana se quedó el propio estado.
A pesar de que pueda parecer un panegírico para ensalzar al escritor os vais a llevar una sorpresa al descubrir a un tipo capaz de delatar a sus compañeros, un tipo con un ego como una catedral y que no sabes si puede ser capaz o no de matar.
La novela es cortita, pero os va a gustar mucho seguro y lo que puede pasar es que os anime a leer la serie de Mario Conde, con descripciones ricas, deliciosas, llena de detalles, sin pasajes escabrosos con lo que te demuestra que para escribir una maravillosa novela no hace faltan litros de sangre, tiros a mansalva o sadismo a raudales; los giros cubanos en las conversaciones o las comidas son hasta un contrapunto para disfrutar aún más y meterme más en la trama.

lunes, 20 de mayo de 2013

La Salvación de Una Santa



Keigo Higashino
Ediciones B
ISBN: 978-84-666-5276-6


Kiego Higashino es el autor de novela negra más popular del Japón, una muestra de lo que llamaríamos una novela negra de laboratorio al más puro estilo CSI, no es un género muy frecuente en la novela escrita y por lo tanto es un poco sorprendente ya que es más propio de la ficción televisiva como os apuntaba, esto que podría ser un atractivo no lo es tanto para los amantes de la novela negra clásica pero aun así es interesante el experimento.
Choca el título pues creo que no tiene ni pies ni cabeza o relación con la trama, quizás sea una traducción erronea del editor español o que Higashino se puso de sake hasta las trancas.
En concreto esta novela es la segunda de la venturas y desventuras del físico Kusanagi después de la exitosa "La devoción del sospechoso X" que yo aún no he leído, un profesor universitario que colabora con la policía con los casos dudosos con sus aportes científicos; una ayuda que se torna vital a la hora de aclarar un aparente crimen perfecto de un hombre de negocios de éxito, Yoshikata Mashiba, las idas y venidas del profesor, las preguntas de los inspectores, quizás todo podría condesarse un poco más haciendo más ligera la novela pues tienes la sensación de que le sobran algunos pasajes que poco aportan en ese puzzle de dudas para resolver la muerte de este hombre de negocios.
Los protagonistas secundarios sin embargo se convierten en esenciales para el desarrollo de la trama, los dos inspectores, Yukawa y sus compañera Utsumi, en los que la tan temida "intuición" policial choca con los razonamientos cuasi germanos y científicos del profesor Galileo, Galileo es el nombre por el que es conocido el físico Kusanagi. Uno de los dos investigadores pondrá en su punto de mira a la viuda del empresario como la culpable del asesinato, es el caso de Utsumi que incluso llega a sospechar que su compañero está turbado y ciertamente seducido por la viuda, Ayane Mashiba; en realidad la vida del asesinado es un compendio de como no se ha de tratar a una mujer y es cuando me viene a la cabeza ese aspecto machista de la sociedad nipona que ya he citado en otras obras de otros escritores japoneses.
La trama es interesante, la policía se enfrenta a un teórico crimen perfecto, el asesinato de un hombre e éxito de negocios con un extraño sentido de las relaciones de pareja, un envenenamiento con arsénico que no aparece por ningún lado y más cuando usaba agua mineral para casi todo por lo maniático que era, en un principio se sospecha de su joven amante pues es la última persona que está con él en vida, Hiromi Wakayama, que para más colmo es alumna de su mujer que se dedica a dar clases de patchwork, después la misma esposa pero que no puede ser pues se halla a cientos de kilómetros de distancia e incluso de sus compañeros de trabajo, sólo un trabajo policial concienzudo y el asesoramiento de un profesor de física que le apasionan los retos conseguirán dilucidar la verdad; el autor no te despista con tramas ajenas al caso o que no aportan a la historia o con terminos japoneses que podrían desconectar nuestras neuronas.
Como destacable se puede apreciar la personalidad zen, paciente y muy nipona de Ayane Mashiba o la constancia de Utsumi o del profesor Yukawa, otro que puede llamar la atención es la reacción de Junko Tsukui, la primera novia de Yoshitaka sin la cual el crimen hubiese quedado sin resolver.
Para los amantes de la buena novela negra creo que les dejará un poquito deshinchados, no sé si por las vueltas que dan con filtro del agua, dicen que su anterior entrega es mucho mejor y seguramente me atreveré si consigo dar con ella o el querer centrar la atención en el profesor Yukawa o el que ya sospechas quien es el asesino pues te lo ponen en bandeja y estás a falta de la prueba definitiva y así se pierde la emoción del descubrimiento con la lectura.

lunes, 13 de mayo de 2013

El Crimen del Soldado



Erri de Luca
Editorial Seix-Barral
ISBN: 978-84-322-1479-0

No sé como después de leerme un libro de los campos de exterminio me animé con este, suelo buscar otro género para descongestionar mi cerebro y mi espíritu pero el caso es que se vino conmigo junto a dos títulos más que daré cuenta de ellos en breve.
Esta novela corta cambia un poco la forma con la que podéis enfrentaros con novelas semejantes, es la primera novela que leo que el protagonista, bueno uno de ellos, no se arrepiente de nada de lo que ha hecho en su periplo como soldado, para los no iniciados en esta época tan oscura debo deciros que el único dirigente nazi que no se acogió a la doctrina de obediencia debida fue Rudolf Hess, todos los demás sabedores y conocedores de los crímenes del régimen se acogieron en su defensa que ellos no sabían nada y que lo hacían porque se lo mandaban, bien, pues nuestro protagonistas del que no sabes su nombre verdadero de lo único que se arrepiente es de haber sido derrotado, pues piensa que como soldado es su único crimen y vive con ese dolor interno con su mujer que conoce su lado oscuro y su hija, a la que hacen crecer que es su abuelo, pues existe una gran diferencia entre ambos.
Un hombre que ejerce de cartero y con la gran paradoja de que es el encargado de llevar la correspondencia de la organización Wiesenthal, grupo que se encargó de perseguir a los criminales nazis a los largo y ancho del mundo, esa paradoja le llevará a estudiar la cábala para buscar un motivo en su derrota y que te recordará una y otra vez que el crimen del soldado es la derrota.
La hija conocerá la verdad cuando su madre les abandone pero ella no le abandonará y no penséis que es por amor, es porque quiere saldar cierta deuda de la que ella no es responsable de ningún modo y por lo que ella renunciará a algo por humanidad y que te deja helado. Una hija que recordará con añoranza como un muchacho con problemas de comunicación la enseñó a flotar en el agua del mar.
La novela al principio no sabes de que va, pues el escritor habla de montañismo, de traducir o aprender yidish y en eso está cuando llega a un bar de carretera donde se encontrará con una joven que le sonríe y un hombre maduro que tras varias miradas se torna cada vez más nervioso hasta que se marchan chirriando ruedas, nuestro escritor no da demasiada importancia al hecho y es entonces cuando arranca la verdadera novela. He de decir que Erri de Luca es un experto escalador y además a aprendido de forma autodidacta hebreo o yidish o todo por el placer de hacerlo o mejor dicho como admirador del sufrimiento del padecimiento del pueblo judío y aquí enlazo con la frase que más me ha gustado de esta breve novela y que creo que os hará reflexionar: 
"No es sobre los héroes, sino sobre los testigos donde se funda el honor de un pueblo".
Debo reconocer que palabras como honor y héroes me causan ciertos sobresaltos y escalofríos, pero hay ciertos héroes que dan menos miedo que otros.
Chocará el formato elegido a muchos de vosotros, pero el resultado es más que aceptable, las reflexiones de la hija y la postura del padre te hacen plantearte palabras que oí hace unos meses sobre la poca reflexión que han tenido los austríacos con su pasado nazi y la aceptación del auge de partidos extremistas; chocará también como en apenas poco más de un centenar de páginas que se pueda escribir una buena historia, con buenos mimbres, que emociona, que duele en definitiva, que merece la pena. No son dos historias independientes, se entretejen fruto del azar, del karma o lo que sea, dejaros llevar y ver como se empapan una dentro de la otra.
Otro aspecto muy curioso e interesante, cuando el relato está en boca de la hija de este cartero, si cuando te está explicando el motivo de alguna de sus acciones y se pierde en su explicación, te pide disculpas por esa pérdida del hilo de lo que te quiere contar
Para mi este escritor ha sido un verdadero descubrimiento y eso que dudaba en las primeras páginas, pero me ha emocionado.