sábado, 22 de julio de 2017

El Bosón de Higgs



Alberti Casas y Teresa Rodrigo
Editorial Los libros de la catarata
web: www.catarata.org
ISBN: 978-84-8319-772-1

Del montón de libros que pedí al CSIC hace ya algunas semanas, este seria uno de los libros que más a gusto he devorado, en pocas fechas podéis ver que en el blog he colgado algunos títulos de física de partículas, todos ellos relativamente fáciles de entender pues estaban escritos a un nivel bastante accesible al alcance de estudiantes de todos los niveles, seguramente para los estudiantes de más nivel se quede corto pero no es el objetivo de esta serie de libros divulgativos.
Estructurado de la misma forma que otros libros de esta colección, comienza de forma paulatina a introducirte en el mundo de la física de partículas y termina con términos más complejos y avanzados que son el motivo de la publicación, con un último capítulo a modo de epílogo con el que no puedo estar más de acuerdo pues un país que no invierte en I+D+R es un país pobre y endeudado de por vida, pues aunque muchos de los descubrimientos científicos actuales tienen una difícil aplicación industrial inmediata, eso no quiere decir que no tengan una importancia capital en el desarrollo de un país.
Como muchas otros fenómenos en la física de partículas, primero se ha especulado matemáticamente y después se ha tratado de confirmar mediante experimentos y pruebas que lo predicho en los modelos matemáticos es real, pues el Bosón de Higgs es un ejemplo de ello, el modelo estándar predecía la existencia de una interacción debida al campo de Higgs pero no había manera de comprobarlo, por cierto, una de las cosas que más cuesta sobre todo a los que trabajamos con física newtoniana es convertir la masa en el concepto energía, pero reconozco que con los ejemplos que han puesto los escritores en este volumen la idea es más clara y evidente.
Capítulo a capitulo irán desgranando conceptos y términos que aparentemente son intuitivos pero que nos reservan alguna sorpresa que otra, por ejemplo cuando lleguéis al vacío.
Al trabajar siempre con partículas con masa, nos evita tener que pensar en otras partículas emitidas carentes de ello y se simplifica, ojo, que lo protones, neutrones y electrones de nuestra infancia ya no son partículas elementales, pero con ellos vamos a llegar a buen puerto.
El esfuerzo internacional ha demostrado que al final de buenos resultados, no tiene sentido las aventuras de una sola nación ya sea por motivos económicos o por tonterías patrióticas, aunque ponen ejemplos de estudios chinos sobre neutrinos y el de exploración espacial -este lo cito yo- que solo se entiende como un ejercicio de propaganda con ocultos intereses.
¿Qué supone haber descubierto del bosón de Higgs? por cierto que me ha gustado la inventiva periodística con eso de la partícula de Dios, o el origen, porque lo físicos son más prudentes a la hora de describir o nombrar un fenómeno o partícula. El bosón de Higgs ha supuesto un giro al estudio de la física de partículas, una forma nueva de estudiar el mundo microscópico y eso que todavía el LHC no está a pleno rendimiento o mejor dicho, todavía no ha desarrollado toda la energía para la que fue diseñado. Imaginar una anillo kilométrico en donde se hacen girar protones a casi la velocidad de la luz y chocarlos entre si, imaginar el reto que supone hacerlos que choquen porque no es nada fácil, y después analizar el resultado resultante porque todo transcurre en tiempos tan pequeños que algunos de los fenómenos no hay forma de detectarlos sino por sus consecuencias posteriores; pues gracias a este impresionante esfuerzo técnico, se ha podido verificar muchos de los estudios que ya hace treinta años matemáticamente se demostraron válidos, y es lo que tratan de hacer un enorme equipo multinacional en Suiza con el acelerador de partículas, demostrar que todo lo que se decía en papel se demuestra verdadero en las pruebas empíricas, o no, porque hay varias formas de demostrar una teoría.
Escrito en un nivel muy accesible, es un formidable libro para acercarnos a ese mundo diminuto del que estamos hechos, pues no lo olvidemos como diría Carl Sagan, todos nosotros estamos hechos de polvo de estrellas.

Estados Unidos de Japón



Peter Tieryas
Ediciones B
ISBN: 978-84-666-6046-4




Existe una novela de los años 60 que causó furor en el mundo de la ciencia ficción, era "El hombre en el castillo" y que era un "what if" sobre lo que habría pasado en el caso de que los aliados hubiesen perdido la guerra y hubiese ganado Alemania; esta novela es un heredero de esa novela, un digno ejemplo con la diferencia que aquí es Japón es la que ha ganado la guerra -también Alemania- y se reparten EEUU entre los dos y el país queda dividido en tres zonas, una de influencia nipona que es sobre la que versa esta novela, otra en la órbita nazi y los estados centrales que bailan según les conviene.  En la actualidad existe una versión televisiva pero que yo no he visto.
Debo decir que Peter Tieryas ha participado en series y películas como "Hombres de negro III" o "Guardianes de la galaxia" y a pesar de ser origen coreano la influencia del manga y la cultura pop japonesa es notable, luego a pesar de ser un desconocido en el mundo de la novela de ciencia ficción, parece que su singladura no es de neófito.
El emperador -y Dios viviente- japonés da la orden de lanzar un arma secreta sobre EEUU con lo que se pone final a la guerra entre los dos países y derrotando al país de las barras y estrellas; el ejercito japonés libera a todos los prisioneros japoneses internados en los campos de internamiento que los yanquis los tenían prisioneros -esto es un hecho real y silenciado-, entre esos prisioneros se encuntran los padres de Beniko, contemplarán como se comportará el ejercito invasor contra todos los que objetan algo o simplemente no piensen que el emperador es infalible. Su actos de crueldad les afectarán de forma directa haciendo que el propio Beniko les denuncie por poco patriotas y les costará la vida.
Trascurridos casi cuarenta años, Beniko es un oficial del ejercito imperial, un censor que vive muy bien la vida aunque no asciende tan deprisa como otros compañeros de promoción pero eso no preocupa a nuestro protagonista; tachado de vago, seductor y vividor tendrá que trabajar mano con mano con Akiko, una agente de la policía secreta que tendrá como misión  encontrar uno de los mentores de Beniko; una agente sin escrúpulos que mata sin dudar y que vive con una disciplina y fidelidad al imperio que puede causar pavor al más pintado.
El punto de conexión entre ambos es el general y su hija, por diferentes motivos claro, y aclarar algo de esto significaría destriparos la novela cosa que no quiero ni pienso hacer. En la búsqueda del general Mutsuraga se toparán con un programa de videojuego llamado Estados Unidos de América en el que se simula con un mundo en el que gana la guerra EEUU y donde las tropas vencedoras se llaman los George Washingtons.
Vamos a presenciar un mundo dominado y gobernado por la autoridad japonesa, extrapolar todos los tópicos que se os ocurran y ahí lo tendréis, una crueldad feroz, sin posibilidad de negociación y que someterá a todos los ciudadanos de Estados Unidos de Japón, muchas de las ideas sacadas por el autor no son invenciones, son hechos que acaecieron en plena segunda guerra mundial, chicas de placer por ejemplo, etc; es el vuelvo tecnológico donde la ficción hace su trabajo, el empuje industrial de EEUU durante la guerra no puede compararse al realizado por los nipones, no así con el ejército nazi que su falta de materiales estratégicos puedo suponer un avance real a los ejércitos aliados y si no ver la pelea por hacerse con los técnicos al acabar la guerra, fuesen o no fuesen nazis convencidos.
Al final el libro es un grito de libertad, una lucha contra todo totalitarismo, una loa al espíritu fundacional de los EEUU -y que ahora es un mero chiste o si no ver que presidente tienen- y todo bañado con robots gigantes tipo Mazinger Z, mechas,, bombas nucleares secretas, tanques conducidos por seres de ingeniería genética que no hay forma de controlar, implantes mecánicos en los cuerpos o teléfonos móviles que dominan todas las comunicaciones; es una mezcla exacta de un comic manga y el siglo XXI.
Olvidar regalar este libro a personas jóvenes, creo que el grado de sadismo y crueldad de algunas escenas es excesivo y consiga irremediablemente que sientas algo de simpatía por los George Washingtons, pero no os dejéis engañar, su sadismo es semejante con la salvedad de que son los que han perdido la guerra y por tanto tienen menos medios. Os hará pensar en ese presente alternativo que solo pensarlo a mi me da escalofríos y como buena heredera de ese mundo del manga o los samuráis, el concepto honor será algo tan etéreo y falso que se pierde por entre los labios de los que lo predican y eso me recuerda el papel de un oficial de la genial "Cartas de Iwojima", cuando dice a sus soldados que se practiquen la ceremonia del sepukku antes de caer prisioneros de los marines, al final, es el único que queda vivo.
En resumen, un libro que si tienes un poco de cerebro, te causará temor, mucho temor.


domingo, 16 de julio de 2017

Viaje a la Nada





Elsa López
Ediciones Hiperión
web: www.hiperion.com
ISBN: 978-84-9002-071-5


A pesar de tener tres poemarios editados en Hiperión esta autora, yo no había leído nada de ella hasta que en la feria me lo recomendaron.
Hace ya bastantes años tuve la experiencia de viajar a los fiordos noruegos, no llegué a tomar el famoso Hurtigruten que te lleva hacia latitudes más septentrionales pero me quedé con las ganas y traté de imaginarme mientras leía los poemas cómo sería esos páramos en el invierno cerrado pues de eso versan los poemas, como ese desierto helado, blanco y sin más color que el banco, en realidad esta lleno de vida en otros momentos del año. Escrito a modo de diario de viaje, arranca en los momentos previos a la partida y termina a su llegada a la isla de Palma, menudo contraste ¿verdad? sobre todo porque la isla bonita es una compendio de todo, desierto, playa, zonas boscosas de laurisilvas, etc; es más y a modo de recomendación, visitar la isla bonita que es una experiencia realmente grata -Noruega también, pero hace frío, jeje-.
En ese diario, Elsa López, narra en algunas ocasiones la situación en la que está escrito el poema que a continuación vas a leer, ya fuese en un bar, en la cubierta de un barco o el aeropuerto, otro aspecto curioso es que los poemas carecen de título y simplemente están numerados.
Durante el viaje, veremos mezclados las reflexiones más personales de la autora impregnadas de las sensaciones que le produce la naturaleza yerma de ese desierto blanco o las frías aguas que mecen el Hurtigruten; impregnado mucho de ello de una muerte sin duelo y prácticamente anónima que nos hace ver lo insignificantes que somos en un mundo tan vasto.
Me resulta llamativo mientras viaja en el barco que para Elsa López el mar es inocente, yo lo veo cruel, salvaje y nada misericorde, en el poema 24 aprecia su hermosura pero le tacha de inocente y siendo benevolente trato de mirarlo así pero luego recuerdo los tránsitos de pateras y se me borra de la cabeza toda esa inocencia; ¿es posible que un mismo mar sea todas esas cosas y muchas más?
Los poemas que más me han llamado la atención han sido el 4, un poema previo a la partida, por lo evocador que me ha resultado imaginarme la estampa sobre la que versa, pero es un poema triste como muchas de las letras que nos vamos a encontrar después, es como si para expulsar la tristeza interior de cada uno hiciésemos catarsis en un lugar aún más triste y solitario que nuestra propia existencia -algo que yo no haría por descontado, huiría de eso como loco-; y el segundo es el 19, yo que amo el mar como forma de vida, nunca habría trazado ese paralelismo de dolor con esa presencia del mar en su inmensidad pues para mi encierra muchas más cosas y el dolor no estaba entre ellas.
Escribir de lo cotidiano, con el dolor de la soledad con palabras sencillas y próximas no es nada sencillo pero Elsa López lo ha conseguido, quizás mi estado anímico no era el adecuado para haberme enfrentado a este poemario en este instante pero los libros llegan cuando llegan y no hay que dejar la ocasión de leerlos cuando caen en tus manos; ahora necesito una buena dosis de optimismo, ya veremos que me encuentro.