jueves, 18 de abril de 2013

El Rey Juan



Willian Shakespeare
Editorial Losada
ISBN: 978-950-03-5348-8


Un drama de los menos conocidos de ilustre Shakespeare, un drama de un rey que la historia ha hecho poca justicia por culpa del cine pues todos recuerdan el rey taimado de Robin Hood o de Ivanhoe y nadie habla del rey que firmo la Carta Magna, una especie de constitución que limitaba sus poderes reales pero estoy hablando de la obra de teatro y no del personaje histórico y me puedo perder en las batuecas.
Citando al autor: "los motivos poderosos engendran las acciones extraordinarias", pues lo dicho, vamos allá.
No os hablo del contexto histórico propiamente para no marearos, creo que es suficiente que os diga que Juan, Godofredo y Ricardo fueron hermanos e hijos de Leonor de Aquitania, mujer interesantísima se mire por donde se la mire y unos hijos igualmente interesantes, Godofredo no tanto pues murió sin pena ni gloria pero la historia del ambiguo de su hermano Ricardo o de los tejemanejes con los nobles del hermano dan para libros y libros.
El rey de Francia Felipe II declara la guerra a Juan si no abdica en favor del hijo de Godofredo, Arturo, heredero legítimo a la corona, el rey de Francia entonces sitia a la ciudad de Angers que se ha mantenido fiel a la corona inglesa y para evitar la guerra los ciudadanos le proponen al monarca inglés que acepte la boda de su sobrina Blanca de "España" -es Blanca de Castilla, no os asustéis- con el delfín de Francia, Luis, algo que no agrada a Constancia, madre y Arturo y viuda de Godofredo, con ese primer golpe de efecto se para la aparente tensión pero cuando se están celebrando los esposorios, el delegado papal recrimina al rey Juan no aceptase el candidato a arzobispo decretado por Roma -¿os suena, verdad que si?- y entonces insta al monarca francés a romper las relaciones recién restablecidas por la boda.
Esta es la primera vez que un rey inglés está fuera de la autoridad de Roma en temas espirituales, ¿qué os parece?, hablamos de primeros del 1200.
Esta ruptura acaba con un combate en el que las tropas inglesas se alzan con la victoria, en esas luchas los soldados ingleses apresan a Constancia y Arturo que es llevado a Inglaterra y el rey insta a Humberto, uno de sus principales valedores, de que lo asesine mientras el hijo bastardo de Ricardo recorre los monasterios acopiando dinero para la empresa bélica que les tiene ocupados.
En un equívoco, informan al rey de la muerte de Arturo pero no es así y es cuando los franceses pisan suelo inglés para derrocar al rey Juan, algunos nobles creyendo la muerte de Arturo y la mano del valido del rey desertan de su lado y Humberto se ve obligado a defenderse ante ellos, lo que no sabe es que Arturo si ha muerto tratando de huir pero no ha muerte por la mano del rey.
Mientras, el bastardo informa al rey Juan del descontento de su pueblo, amén de la muerte de su madre y la de Constanza que se vuelve loca.
El rey Juan vuelve a entrevistarse con Pandoldo, el delegado papal, y a cambio de la salida de las tropas francesas de suelo inglés volvería a someterse a la voluntad papal, mientras las tropas se preparan para la batalla dirigidos por el sobrino de Juan, el bastardo y un hecho traidor del rey de Francia hace que los soldados ingleses entre las filas de Francia deserten volviendo de nuevo con su soberano, es más, un temporal destruye los pertrechos que cruzaban el canal para ayudar a las tropas francesas.
En el monasterio que espera noticias de la batalla el rey Juan es envenenado y muere, los nobles, su sobrino y el príncipe Enrique le rinden homenaje y le aceptan como monarca.
En el final de la obra hay un vaticinio muy interesante del bastardo cuando dice que Inglaterra nunca será invadida mientras no caiga en luchas intestinas.
Si la situáis en el contexto de las luchas contra España y el afianzamiento del anglicanismo, la primera parte es clara y palpable, como tratando de exaltar un sentimiento patrio contra la todopoderosa España del siglo XVI-XVII, y en el tema religioso apunta algunos detalles cuando el rey Juan dice que el Papa es pueril, ridículo e indigno y que no piensa someterse a su dictado; hombre, creo que Enrique VIII podría ser tachado de algo parecido o peor, pero bueno, los mandatarios papales tampoco eran modelos a seguir.
Creo que es una obra interesante por lo desconocida y por las pocas adaptaciones al cine que tiene frente  otras obras de Shakespeare.
Por cierto este libro es de una editorial argentina pero se puede adquirir en España.


Prisioneros en el Paraíso



Arto Paasilinna
Editorial Anagrama
ISBN: 978-84-339-7851-6


Pues es verdad, los escritores nórdicos saben escribir otras cosas, bueno dicho así confieso que es un poco "tramposo" pues esta divertida novela está escrita en la década de los 70 y aún no habíamos sido invadidos por la legión de escritores de novela negra que han llegado desde hace unos años.
Para los seguidores de la serie "Perdidos" puede ser una nota muy curiosa y sobre todo impactante de como enfrentarse al mismo problema con soluciones diferentes, más divertidas, más originales y mucho más desternillantes, pues la novela arranca cuando un avión Trident por culpa de una tormenta ha de realizar un amerizaje de emergencia en alguna isla perdida del archipiélago indonesio, lo más curioso es lo que transporta ese avión de construcción británica, un conjunto heterogéneo de leñadores finlandeses, médicos noruegos, enfermeras suecas, tripulación británica y todo ello con una carga de hachas y DIUS para la planificación familiar de las mujeres indias; lo que no sabrían ese curioso grupo es que gracias a una sociedad construida por consenso y con ese cuajo que tienen los nórdicos se mostrará como una forma armoniosa de vida y convivencia.
Una vez llegados a una aparente isla desierta, se ponen manos a la obra para que ese grupo de personas pueda comer, beber y se organizan sin ningún problema, evidentemente surgirán tensiones entre los diferentes grupos por causas idiomáticas o religiosas pero si todo esto es contado con un humor irrevernte y sin pelos en la lengua todo resulta de lo más divertido; lo que este grupo tiene claro es que con comportamientos anárquicos no van a ningún sitio y ayudándose unos a otros y dirigidos con una mano femenina las cosas empiezan a funcionar, en todo ese tiempo -algo más de 9 meses- se les plantearán problemas e toda índoles, desde las relaciones entre los diferentes supervivientes, el como distribuir la comida o el alcohol que producen en un alambique al principio ilegal o como evitar los embarazos indeseados en un lugar tan peligroso o con tan pocos medios médicos.
Recurriendo a muchos tópicos nacionales de los distintos países, la novela se hace muy divertida, corta y te lo pasas de muerte leyendo algunas de las tonterías que hacen, desde disparar un cañón japonés de la segunda guerra mundial borrachos como una cuba, atrapar un mono tití por ganarse el afecto amoroso de una mujer o bajar a una comadrona gruñona desde una palmera como si Tarzán se tratase; la verdad es que el rato que dura su lectura es muy agradable y te plantea ciertos retos personales entre líneas que merecen que les dediquemos un tiempo de reflexión pues en esta isla, la propiedad privada no existe pues han creado una sociedad socialista sin recurrir a violencias o revoluciones, es decir, que crean el único estatus posible para sobrevivir todos, o también la poca necesidad que tenemos en realidad de muchas de las cosas que consideramos imprescindibles y que en realidad no lo son -ahora mismo desenchufo mi teléfono, jeje-, al final se plantean que no pueden vivir allí eternamente -cosa falsa, porque si pueden y alguno quiere hacerlo y no le dejan- y construyen comunalmente un SOS gigante con la esperanza de que un satélite los detecte, cosa que hace; de esta parte te queda una lección clara y que debería hacernos reflexionar sobre lo que significa la democracia, todos construyen ese SOS aunque alguno no quiera ser salvado, es decir, nadie escurre el bulto de sus obligaciones a pesar de no estar de acuerdo.
Para algunas personas puede resultarles moralista la novela, a otros una novela sin más, pero creo que hay algo más; no estoy de acuerdo en que los nórdicos sean capaces de crear una sociedad modélica mejor que otros, creo que a la fuerza ahorcan y a estos supervivientes es lo que les ocurre.
El estilo recuerda un poco a Chris Stewart el autor de "Entre limones" a pesar de tener cada uno profesiones completamente distintas, uno batería y Arto es periodista y guionista, pero se detecta en los dos cierto amor por la naturaleza y las cosas naturales, con todo, Arto Paasilinna en pocas páginas nos dice que es posible ser felices con la décima parte de lo que tenemos, solo hace falta el compartir un poco y no hacer demasiado caso a una comadrona reseca sueca.

viernes, 12 de abril de 2013

La Búsqueda del Tesoro



Andrea Camilleri
Ediciones Salamandra
ISBN: 978-849-983-506-9


La nueva novela de mi siciliano favorito, siguiente y última hasta la fecha del sagaz comisario Montalbano y por lo que he leído, últimas en saga porque Camilleri ha decidido que habrá un final.
Como en las anteriores entregas, Montalbano es un hombre maduro, con todo lo que eso conlleva, se está haciendo mayor y el lo siente y eso le causa cierta pesadumbre pero que en ningún caso supone una merma para sus capacidades detectivescas, pero lo "terrible" es que es consciente de su vejez y eso le aterra.
No voy a comentar nada respecto a las formas porque en este blog hay multitud de entradas de como escribe este inmenso siciliano, un hombre que describe el mundo delictivo con mucha maestría y que no se aparta de placeres mundanos de modo que todas sus historias te permiten tener tu mente y cabeza relajada en la lectura, ejemplos como la comida o los pasajes surrealistas del indescriptible Catarella. Esta entrega tiene como novedad que sus subordinados tienen menos papel en el curso de la historia e incluso Livia o la mismísima Ingrid -siendo pieza clave en la historia- son personajes secundarios, son terciarios si es que esa posible clasificación existiese.
Siempre he dicho que Camilleri tiene una forma de escribir que se distancia un abismo de los escritores del género nórdicos, que todo lo que escribe lo hace tan próximo y cercano que es imposible no disfrutar de los placeres de la mesa cada vez que le lees que se sienta a comer en cualquiera de los lugares que te describe y si vierais mis libros seguro que detectaríais las manchas de mis jugos gástricos en sus páginas.
Vigàta está viviendo un tiempo de calma chicha -me gusta la expresión, jeje- Montalbano está liado quitándose su cruz personal que no es otra que la burocracia que le inunda la mesa, algo que le irrita terriblemente, día tras día pasan hasta que dos viejos hermanos que no salen a la calle desde hace años, los hermanos Palmisano se lían a tiros con los transeúntes y obliga a nuestro comisario favorito a tener que intervenir para evitar una desgracia, cuando entra en la casa de los dos desequilibrados religiosos desde donde efectuaban los disparos descubre una casa de otro tiempo, sin luz eléctrica, una sala llena de crucifijos de todos los tamaños y una muñeca hinchable en la cama del varón de los hermanos a la que el perturbado no deja de llamar esposa, este hecho abrirá la espita a todos los acontecimientos posteriores cuando el comisario recibe la propuesta de un juego de búsqueda de un tesoro y la aparición de una segunda muñeca igual que la otra, con los mismos parches y las mismas faltas, un juego que pica a nuestro inquieto comisario y que a falta de hacer algo se implica en él; este aparente juego se complica, un juego que parece una competición para ver quien es más listo, algo así como si un nuevo pistolero llegara a la ciudad y quisiera retar al viejo pistolero; el secuestro de una bonita joven aparentemente ajeno al juego lo retuerce todavía más y lo que aparentemente es un simple juego se convierte en una verdadera pesadilla; esta es la primera novela donde Camilleri mete un componente psicológico pues normalmente se inspira en las pasiones humanas y mundanas aunque fríamente, la envidia, el querer ser mejor que los demás es una pasión verdaderamente humana.
Se podía caer en la tentación de compararlo con la maravillosa "Wilt" pero las muñecas y algún mal entendido son todas sus similitudes, para algunos quizás ya sean muchas pero no, las muñecas son importantes pero de otro modo.
Como en todas sus entregas, Camilleri no se olvida de un humor -el detalle de las muñecas en su casa o de como actúa su ahijado-, ni de la buena vida -tengo que buscar esos platos en internet para intentar cocinar alguno, menos la cabeza de cordero-, sigue teniendo esos dejes de viejo verde pero que no son ofensivos, ver en cualquier caso la descripción de las chicas, tanto la desaparecida como de la amiga o de la mismísima Ingrid.
Una delicia, una gozada, pero como siempre digo, no soy nada imparcial con Camilleri, a mi me encanta a rabiar y sus novelas duran lo que un pastel en la puerta de un colegio
Una cosa muy positiva en esta última entrega para los que no hayan leído nada sobre la saga de Montalbano, esta puede leerse casi independientemente porque no influye historias pasadas de Livia, Ingrid, Fazzio -menudo golfo por cierto- o sus jefes, quiero decir que aunque aparecen en la obra no te obliga a saber algo de forma previa.
Pd. yo quiero conocer la trattoria de Enzo y comer esos platos o cualquiera de los que le prepara Adelina, palabra que no abriré la boca para hablar, por cierto que en mi casa se suele decir que parece que yo no he ido a comer porque no se me oye, y es que cuando como, como.

lunes, 8 de abril de 2013

Lo que Yo Llamo Olvido



Laurent Mauvignier
Editorial Anagrama
ISBN: 978-84-339-7861-5


Esta vez os traigo un libro para remover vuestras entrañas, para que perdáis el aire y la respiración todo a la vez, basado en un hecho del 2009 en una gran superficie francesa Mauvignier obvia el nombre del protagonista de entonces y lo traslada a una conversación imposible entre dos hermanos, una conversación imposible porque este hombre desheredado de la sociedad yace en un lecho de acero inoxidable de la morgue porque un grupo de guardas de seguridad le han dado una paliza de muerte por beberse una cerveza dentro del gran almacén sin pagarla; un hombre al que cuatro vigilantes tasaron su vida en una miserable lata de cerveza. 
En un viaje entre el yo y el tu, Mauvignier se compromete socialmente, nos acusa a todos de no hacer nada, nos mira a los ojos para nos demos cuenta que no podemos dejar tirados a nuestros propios hermanos aunque lo único que sepamos de ellos es que cada vez que llaman es para pedir dinero o para que nuestras respectivas parejas nos hinchen la cabeza con "va a acabar mal este muchacho", no es un grito como el de "Indignaros", este es más crudo y duro por nuestro desapego, nuestra crueldad y lo injustos que somos.
Con un lenguaje que te estremece salvo que se sea una lechuga, esperas casi tanto como el fallecido que se acabe esa agonía de golpes, de una vida sin suerte y desdichas y no te tapas la cara como hace él en el suelo porque sino dejaríamos de leer, un hecho que no nos es ajeno, que se repite con demasiada frecuencia y no me refiero al exceso de los vigilantes, en realidad me refiero al abuso del poderoso contra el menos favorecido y por eso os prometo que tengo el corazón hecho trizas después de leer esta cortísima novela.
Hace unos días volví a ver Ben-Hur, yo no soy religioso pero en esa película la escena de dar de beber tanto a Ben-Hur como Cristo se me meten hasta el tuétano, es cuando el propio Ben-Hur dice que un desconocido le dio de beber y su sed nunca se apagó; en esta novela nuestro anónimo protagonista del que sólo se sabe el apellido y que es hijo de carnicero, abrió una lata de cerveza para acabar con esa sed eterna que siempre tiene, una sed que se le pega a la garganta y que haga lo que haga nunca apaga.
Mauvignier os hará sentir el frío del acero inoxidable en el cuerpo del desconocido y hasta será un descanso, porque ya no sentirá el dolor de las patadas y la paliza, Mauvignier os hará mirar con miedo a esos perros de presa con el pelo rapado que intimidan y se crecen cuando simplemente no les responden como ellos quieren ser respondidos, unos vigilantes que sentirán el amor y la comprensión de sus seres queridos pero que han matado a un hombre por una miserable lata de cerveza.
Es posible o es seguro que con la muerte perdamos el miedo a morir pero es que nuestro protagonista tiene más miedo a vivir, su hermano una vez ha muerto por culpa de la paliza no sabe como decirle a sus padres ya mayores que su hermano mayor ha muerto, no sabe como enfrentarse ante ese dilema, un dilema menor pero que le acerca una vez a esa infancia feliz con ellos dos juntos jugando. Un personaje, el muerto, que no dice ni una sola palabra en todo la obra como si su silencio fuese su mayor grito y su propia vida su mayor desdicha.
La protagonista real entonces en esta obra es la muerte como hecho violento y nuestra frágil memoria para olvidarnos de lo injusto, de lo desmedido y lo brutal, alguien que nos espera a la vuelta de la esquina y que nadie por ser menos esperada la ve venir; son nuestros dos hermanos los dos invitados principales en un banquete donde no quieren que dejemos en el olvido esos hechos que vemos injustos desde nuestros sillones mientras degustamos nuestra sopa caliente o una ración de patatas bravas.
Incluso las palabras del fiscal suenan huecas y sin sentimiento por mucho que hable de que ese hombre no debía haber muerto por tan poca cosa, ¿es que se puede morir de una forma tan miserable y que todavía nos miren por encima del hombro?, es como si por el hecho de ser un sin techo se pudieran cometer ciertas tropelías contra ellos llegando a cierto importe.
En fin, una muerte absurda que os indignará, que no se nos debería olvidar, que nos tiene que doler, nos que tiene que hacer comprender que no vivimos solos y los que lo hacen, tampoco lo están por mucho que los escondamos.
Esta vez no voy a deciros que va a encantaros porque no es así, os va a revolver las entrañas y muy duramente pero a este blog llegan personas valientes y seguro que no lo dejaréis pasar.


sábado, 6 de abril de 2013

El Pirómano



Bruce DeSilva
Ediciones Pamies
ISBN: 978-84-15433-17-0

Otro escritor al que tendremos que seguir la pista tras su primera novela, una novela negra "diferente" y típicamente americana si es que este género de la novela negra admitiese esos clichés, digo diferente porque aquí el protagonista es un  periodista local de Rhode Island de la vieja escuela, un periodista como aquellos de la serie Lou Grant por ejemplo, tipos incisivos que conocen a todo el mundo, que se relacionan tanto con políticos como mafiosos locales, con bomberos o prostitutas y todo ello en un estado que se parece más a Chicago de los años treinta que un estado moderno de EEUU; una sociedad que admite la presencia de la mafia como mal menor contra una clase política corrupta que siempre parece salirse con la suya -¿os suena?-. Liam Mulligan pues así se llama nuestro protagonista cubre todo índole de noticias y siempre con la espada de Damocles encima pues la crisis de la prensa está haciendo que muchos de sus compañeros se vean en la calle y con un jefe que aunque parece tenerle antipatía le respeta a pesar de que le encargue de vez en cuando algún reportaje digno de la revista Don Mickey, divorciado de una trastornada, Dorna, que no le deja vivir en paz y que le amarga la vida siempre que puede se enfrenta a una serie de incendios que están causando pavor entre sus vecinos, como es un periodista local y los lugares son los mismos que el frecuentaba cuando era pequeño Liam se lo toma como algo personal, esos incendios queman recuerdos, matan amigos de ahora y de la infancia y en esa lucha por descubrir al autor se verá que no sólo tiene que descubrir a los causantes sino que tendrá que cuidarse de que no le maten.
La trama se completa con unos policías nada capaces, Polecki y Roselli, a los que con mucho acierto Liam llama dos tontos muy tontos inspirado por la película, una periodista joven y prometedora con la que vivirá una aventura, Verónica, que es mucho más joven que él, trepa y de familia bien, Rosie una jefa de bomberos amiga de Liam y compañera de su pasión por los Red Sox y a la que todos tachan de lesbiana por el simple hecho de no querer acostarse con ellos -este es uno de mis personajes favoritos de la novela-, un novato hijo de papa, "graciaspapa" Mason que quiere iniciarse en el periodismo y que escoge a Liam por que considera que es el mejor y con el que puede aprender más y de demostrará que detrás de esa ropa de marca se esconde un joven prometedor cuando descubre la estafa de las tapas de alcantarilla o una estupenda fotógrafa, Gloria, que cuando se convierte en fotógrafa de campo ve peligrar su vida.
La trama es muy ágil, con ese sabor debían tener las redacciones de los periódicos de antes, con humo de tabaco inundándolo todo, el ruido de las teclas de las máquinas de escribir aunque sea ahora, es decir que el espíritu de todo eso permanece vivo en los personajes de la novela. Donde la corrupción, la mafia y los políticos van siempre de la mano en el estado más corrupto de EEUU.
Los toques irónicos del mismo Liam o la misma historia del pero aparecido os arrancarán una sonrisa, pues Liam es un socarra, un hooligan de los Red Sox que odia todo lo que huela a los Yankees de NYC, algo parecido a lo que sienten los colchoneros con los merengues por ejemplo, que fuma, que se relaciona con chicas de mala vida pero que tiene un gran apego por sus pasado, por ejemplo el bombero jubilado amigo de su padre policía y por lo tanto un hombre íntegro.
Como crítica quizás, falta un poco de la intensidad con la que empieza la novela y que se diluye según va descubriendo el caso, pero que es lógica pues ha de esconderse para no ser "cazado", al principio yo hubiera deseado un desenlace mejor acabado con Rosie pero cuando va a "visitarla" con la camisa autografriada de Manny Rodrríguez se lo "perdoné".
Aprovechando esta entrada y viendo la integridad de este periodista de la vieja escuela me ha venido a la cabeza la cantidad de mamporreros que tenemos España en esa profesión, donde su único fin es proteger al amo que les da de comer -llámese partido político que les jalea- y me da cierta vergüenza, si os parece correcto y aunque parezca raro, se pueden hacer críticas es este sentido a nuestra prensa porque a mi me parece diferente seguir una línea editorial y otra lo que se hace aquí, no puede haber tanta disparidad en casos como el de Bárcenas y el de Urdangarín/Infanta según el periódico que se abra.
Con todo, una novela que se lee muy deprisa, muy entretenida, buena y que os hará pasar un grato tiempo de lectura.

sábado, 16 de marzo de 2013

Un Gramo de Odio



Frantz Delplanque
Editorial Alfaguara
ISBN: 978-84-204-0285-7

Estamos ante una novela novedosa en muchos aspectos, novedosa por el enfoque, novedosa por la trama y novedosa por como se desarrolla, con muchos toques que me recuerdan a mi admirado Ken Bruen por eso de la brutalidad, este escritor novel francés no te dejará indiferente con esta historia sangrienta de un criminal "jubilado", lo que si puede causar cierta desazón es la cantidad de referencias musicales que si tienes a mano you tube la cosa va bien o que seas un melómano pero si no tienes ni una ni la otra a medida que avanzas en la trama y la lectura la mención de ciertas canciones te entrará por un oído y te saldrá por el otro con la consecuente pérdida de descripción que ello pudiera aportarte.
Construida en capítulos cortos hace que la lectura sea ágil, que se siga fácilmente la trama el autor intercala algunos hechos pasados en la vida del protagonista Jon Ayaramandi que ayudan a perfilarte la personalidad de tan curioso y metódico asesino a sueldo, quizás algunos pasajes requerirían un desarrollo un poco más largo que no concienzudo y pierden un poquito, pero esto va en gustos.
La novela versa sobre un asesino a sueldo aparentemente sin sentimientos que se ha retirado después de haber conseguido cierto pasaporte al descanso y tras una carrera muy "exitosa" con treinta asesinatos limpios -interesante como narra el asesinato del que piensa que no está limpio y en el que se dejó llevar por la ira-, se traslada a un pueblecito de costa del país vasco francés donde conoce a una joven a la que salva de un maltratador y del que tendrá una hija, Luna, y con las que se establecerá la primera relación familiar de calor en la vida de este asesino, unos vínculos que harán que la pequeña Luna llame abuelo a este sesentón despertanto esos sentimientos olvidados en él. Un asesino que tiene por libro del cabecera el libro de samurais "Musashi" y que lleva una vida tranquila y sosegada hasta que aparece cierto colega de oficio y desaparece la pareja de Perle porque afortunadamente el escritor no lía a Jon con Perle porque no cuadraría de ninguna manera.
El problema con el que se topa Jon es que no sabe ni tiene madera para investigar nada, apremiado por Perle en marcha para buscar al desaparecido Al, pareja de Perle, pero su incapacidad para investigar nada le hace dar palos de ciego y demostrándole que cada día está más mayor; la irrupción de Louise en su vida, una mujer de cuarenta y que le gusta y le emociona complica aún más la situación.
Al estar narrado en primera persona las sensaciones de desazón y de impotencia se hacen más patentes y más cuando asocias ciertos temores que tienen algunos de ellos con tu quehacer diario,  también es curioso la irrupción de algunos personajes como los gitanos o la velada de ETA; pero no son más que parte del decorado los segundos como algo que hay pero que no afecta mientras los primeros si serán parte activa de la trama.
Es fácil que se tome cierta simpatía por Jon pero por favor, levantar un muro contra eso, pues ha asesinado a sangre fría y sin remordimientos a una treintena personas más los que "caen" en la trama de esta novela, la imagen de ese jubilado puede que te haga mirarlo más dulcemente o cuando ves como su "nieta" adoptiva se agarra a él pero este hombre no es mejor que Burger, su jefe Marconi o Al el cirujano y novio de Perle, por la única persona que se te puede caer una lágrima es por Louise, alguien por la que no derramó ni el propio Jon a pesar de "sentirlo".
Es la primera novela de este escritor francés y mi primer acercamiento a este género con escritores franceses, como experimento es muy interesante y hay que poner una nota para seguirle en próximas obras, sólo espero que ese aluvión de canciones me tenga más pegado a you tube que la novela en si.

sábado, 9 de marzo de 2013

Pacto de Sangre



James Mallahan Cain
RBA editores
ISBN: 978-84-9867-259-3

Vuelvo a los clásicos, vuelvo a los clásico para mi deleite con esta novela del autor de "El cartero siempre llama dos veces", una novela escrita en 1936 eterna, perfecta y que es imposible que se quede antigua. Es una novela negra pura, auténtica, clásica que contiene todo lo que debe tener una buena novela del género, ah que no se me olvide, existe una versión cinematográfica de la misma con Barbara Stawyck, Fred McMurray y Edward G. Robinson en los papales principales y que no recuerdo haber visto pero que pienso buscar ahora mismo y que está dirigida por el genial Billy Wilder.
La novela nos cuenta la historia del agente de seguros Walter Huff, un  experimentado agente que cae bajo el embrujo de la mujer de un de sus más ricos clientes, un magnate el petróleo, el problema vendrá cuando el propio Huff se involucre de una forma fatal con esta mujer y sus maquinaciones y que le llevarán a cometer un asesinato, pero nada parece ser tan sencillo ni tan fácil, ni las mujeres cándidas son tan cándidas como parecen pues los engaños, el crimen y cierta dosis de violencia, la justa, enfangan la historia para disfruto del lector. La misma agencia de seguros del Huff sospecha de la muerte "accidental" del esposo de Phyllis Nirdlinger y hasta el mismo Huff comienza a sospechar cuando la hija del magnate se sincera con él y la que entonces había sido una joven y bella esposa aunque la que lo incitase a cometer un terrible asesinato, ahora será una fría y calculadora asesina.
¿Cómo salir indemne de semejante embrollo? un complot retorcido contado sólo como saben contarlo los buenos escritores de novela negra y de los que James M. Cain es uno de sus mejores exponentes.
Que no os repela el hecho de haber sido escrita en 1936 porque esta es una novela negra atemporal, como tema curioso he de decir que está basado en un caso real de unos años antes.
Otra cosa novedosa es que está escrita en primera persona como si estuviésemos leyendo la propia confesión de Huff y por eso la hace más cercana al propio lector, sólo la aparición de Lola, la hija del magnate hace que Huff tenga ciertos remordimientos, es decir, no hay un ápice de sentimiento de culpa hasta que el amor y el deseo se presenta ante él haciendo que pase del amor al odio en apenas un suspiro.
Otros personajes importantes de la trama son los propios empleados de la agencia de seguros, donde el sagaz Keyes tendrá un papel indispensable para Huff y la misma Phyllis para salir "sin problemas" de la situación.
Otro secundario que puede llevarnos a equívocos es la pareja de Lola y gracias a una trama muy bien hilada hará que nos tenga engañados hasta las páginas finales.
Este es un libro obligatorio tanto para los que quieren disfrutar de buena novela negra como de los que quieran escribir una, pues en pocas páginas crea una trama perfecta que te engancha y te seduce hasta el final. Es un ejemplo de porque me gusta mucho más cualquier novela de este tipo antes de la avalancha nórdica, pues en esta el mal tiene nombre y apellidos, no hay nada subyacente, todo es más simple -a lo mejor es que yo soy muy simple-, la gente medra por dinero y poder sin que tengan que valerse de cosas "raras", en fin, deliciosamente adictiva.

Dos Historias Nada Decentes



Alan Bennett
Editorial Anagrama
web: www.anagrama-ed.es
ISBN: 978-84-339-7856-1

Del autor de "La ceremonia del masaje" que podéis encontrar en este blog me animé con esta novela compuesta de dos relatos cortos de uno de los maestros del humor inglés, yo descubrí a este escritor por un pequeñísimo relato que me encantó y por lo que busqué más obras y debo decir que quedé entonces y ahora muy satisfecho, se que tengo que leer una de sus joyas "Una lectora nada común" pero todo llegará.
Ya el título os debe decir algo pero viniendo de un escritor inglés el adjetivo decente puede significar cualquier cosa; al ser una sociedad tan particular y donde los líos de faldas provocan más revuelo que los problemas con el fisco pues esperaba enfrentarme con algo escabroso y realmente sorprenden los dos relatos, no me escandalizan pero si me sorprenden, yo imagino que en la encorsetada sociedad británica la reacción seguramente sea diferente.
El primer relato corto versa sobre la historia de la señora Donaldson, una viuda con una hija muy puritana, casi con una moral victoriana e insufrible que vive del trabajo que hace en el hospital como una paciente que simula diferentes enfermedades pero que como no la llega se ve obligada a alquilar habitaciones de su casa para poder llegar a fin de mes, el difunto señor Donaldson era un hombre aburrido y anodino y la llegada de cierta novedad juvenil a la casa supondrá un soplo de aire fresco en sus ganas de libertad, juventud y deseo carnal. Perseguida por el doctor Ballantines, profesor al que ayuda en sus clases, la señora Donaldson no está dispuesta a renunciar a ella misma con una nueva boda; mientras los dos primeros estudiantes que se hospedan en su casa empiezan a tener problemas para pagar su mensualidad y no se les ocurre una mejor forma de saldarla que montarla un espectáculo porno para ella sola y en primera plana, ese espectáculo que está lleno de flema británica -notarlo en la taza de té-, la rejuvenece cosa que parece fastidiar mucho a su hija y la fama de esta mujer entre los estudiantes universitarios empieza a correr de boca en boca y cuando se marchan no pasan ni un día para que tenga nuevos candidatos para ocuparla de nuevo; el caso es que ese rejuvenecimiento la aporta una nueva forma de ver la vida y de vivirla, más libre pues es una mujer que va entregada al matrimonio y a la que tomas cariño cuando conoces a la hija, no se si ese factor de "actriz" de hospital también la ayudase, yo creo que si, pero es esa explosión de sexo y cierto detalle final que me ha enternecido son las espita hacia su nueva vida.
El segundo de los relatos es algo parecido a la serie "Enredo" cuando lo terminas, Graham es un tipo guapo, pero guapo de esos que revientan los espejos pero que le gusta comer tanto "carne" como "pescado" aunque es más de "pescado" y en su devenir conoce a Betty, una mujer fea, vulgar pero con dinero y de la que la madre, la señora Forbes, sospecha porque no entiende que una mujer tan vulgar haya conquistado al bello de su hijo, una mujer que tiene vulgar hasta el nombre; mientras el padre de Graham, empieza a temer el vacío que va a dejar su hijo en cuanto se case pues su mujer vive y ha vivido por y para su hijo y empieza a temer que sus aventuras cibernéticas con cierta "samoana" se pueden venir abajo; la vida de los recién casados transcurre perfecta, casi hasta idílica pero Graham no abandona sus antiguas compañías masculinas y una de ellas comienza a extorsionarle, un policía precisamente gay y adalid de los movimientos gays; la mujer de Graham que puede ser vulgar lo que no es precisamente es tonta y descubre los desembolsos que tiene que hacer su esposo y ayudado por su cuñado con el que tienen una aventura, tapan el desfalco del banco y ahuyentan al policía corrupto, un policía que en sus maquinaciones le llevan a acostarse y tener una relación con Graham, lo dicho, la serie Enredo, lo mejor es que el "listo" no se entera de nada y la "tonta" es la que se entera de todo; al final la señora Forbes si sabía que su hijo era gay, los hijos de Betty no son de Graham si no de su padre, Graham vuelve a tener un comportamiento marital como "Dios manda" y el padre de Graham vuelve a sus aventuras en la red.
Las dos historias son un mundo de apariencias, donde la gente quiere vivir fuera de los corsés sociales y todo ellos con una historia de sexo que no suena obscena ni indecente en las letras de Bennett, en fin una historia donde nadie es lo que dice ser.
Deliciosamente británico y muy cortito.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Mañana lo Dejo



Gilles Legardinier
Editorial Alfaguara
ISBN: 978-84-204-1322-8

Por partes como dijo Jack el Destripador, vale, es una novela romántica muy divertida, con golpes que de puro surrealistas son buenísimos -la escena del buzón por ejemplo y la mano de la protagonista Julie o la viejecita pegando con el paraguas al cliente capullo de la panadería-, la lectura de esta obra protagonizada por una mujer pero escrita por un hombre es muy fresquita, muy ágil, muy divertida, es un libro en el que te lo pasas muy bien y te lo acabas en un tris; no es una novela empachosa para los que aborrezcan ese género pero detectarán ciertos estereotipos un poquito escandalosos, pero a eso iré después.
La novela viene avalada por ser un éxito de ventas en el país vecino y si la tomas como un divertimento, su cometido lo cumple bien y con creces.
Estructurada en pequeñas pinceladas puedes terminar cada instante de la vida de esta casi treintañera francesa y parisina como si episodios de una comedia de situación se tratase, una mujer que ha empieza a plantearse su futuro con una simple pregunta de un repartidor de pizzas -la pregunta: "¿qué es lo más estúpido que has hecho en tu vida?"- y que termina por darle forma cuando llega un nuevo y enigmático vecino a su casa.
Estoy de acuerdo que todos querríamos llevar una vida parecida a la de Julie -yo creo que es la versión en papel impreso de Amelie- pero sigue pareciéndome un guión de una serie de televisión, si la comparo con algunas de sus amigas -Sophie- nuestra protagonista por instantes me parece una verdadera perturbada por muy buen corazón que tenga, porque lo tiene, lo tiene tan grande, lo tiene enorme, solo hay que ver como se desvela por su vecina enferma la tierna Sra. Roudan que tiene un huerto en un lugar insospechado, porque Julie es divertida, tierna, pero está como una moto, es obsesiva rozando lo peligroso o por lo menos para ella, el plantel de amigos es digno de envidia sobre todo para aquellos que cuentan los amigos por los dedos que le quedan a un trabajador de un aserradero en la mano como yo, Xavier ese viejo compañero de colegio que se dedica a fabricar un coche blindado que no podrá salir por la puerta del tamaño con el que lo ha construido, o esa amiga que se recorre todos los cuarteles de bomberos buscando el hombre de su vida o la misma panadera la Sra. Bergerot que discute un día si y otro también con su vecino frutero pero sin el que no puede vivir, pero es que en esa colección de personajes singulares Ric Patatras no se libra pero no es hasta el final que lo descubres.
Dejarme que empiece por lo que no me gusta, creo que es una colección de estereotipos llevados al extremo, mujeres cotillas, hombres simples como una lechuga, reuniones femeninas que parecen sacadas de la serie Sexo en Nueva York -yo soy de los que se leyó el libro y bueno, pasable, pero la serie, agh-, un mundo ideal donde se puede cambiar la mesa de un banco por el mostrador de una panadería -es que no es creíble, nuestras ciudades desgraciadamente ya no son así- pero aún así y a pesar de todas estas pegas, si lo lees con buen ánimo, sin querer afilar el lápiz, la lectura es muy agradable y refrescante.
Nuestra novela en cuestión comienza con la futura llegada de Ricardo Patatras, nombre ridículo donde los haya y con lo que comenzará el nuevo cambio de Julie, una joven francesa que trabaja frustrada en una agencia bancaria -lástima que muchos de los que vendieron las preferentes se van a ir de rositas pero tendrían que haber sido tan coherentes como "nuestra" Lulie- y que vive en el barrio de toda su vida, donde la gente compra el pan aún en la panadería del barrio, compra los libros el la librería local y los vecinos aún se conocen todos y se saludan por las calles y las escaleras; la llegada de Ric al vecindario hace que Julie quiera saber todo de él, investigando en su buzón o saliendo a correr con él cuando el único deporte que ha practicado en su vida es el de hablar con sus amigas sobre su desastrosa vida amorosa. 
Ric termina encandilando a Julie, pero ese Ric perfecto tiene que encerrar algún misterio pero cuál.
La novela está llena de historias paralelas a cada cual más tierna y humana y eso me hace que sea más indulgente con ella, porque realmente esas pequeñas historias son las que hacen que la vida de Julie esté llena de cosas y no la llegada de Ric, unas historias llenas de calor humano como la de Mohamed y la señora Bergerot la panadera donde se macha a trabajar Julie, o la de la vecina entrañable la Sra. Roudan y su cáncer terminal, o como se confabulan todos los vecinos para putear a un vecino que ha ido a África a timar a los pobres enfermos con pastillas de colores y como se vengan siguiendo la idea loca de esta dulce perturbada o incluso esa que tanto me gusta, la de la viejita que se lía a paraguazos con un cliente impertinente de la panadería al que todo el mundo le tiene ganas.
Puede sorprender que esta novela y dada la temática esté escrita por un hombre pero si vais a las páginas finales en agradecimientos entenderéis muchas cosas o por lo menos ese interés porque luchemos, amemos y no tiremos nunca la toalla.
Y no es por nada, pero en Perú los gorros de peruanos sientan muy bien, lo diga un gato o no, jeje.
Es una novela que os hará pasar un buen rato, os hará sonreír y sobre todo, que si la empezáis con el ánimo un poco planchado seguro que cuando la terminéis vuestra cara no tendrá el mismo semblante y todo en una "tratamiento" de apenas 300 páginas y por el que no hay que pagar a la seguridad social.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Después del Terremoto



Haruki Murakami
Tusquets Editores
ISBN: 978-84-8383-449-7

Consecuencia de terrible terremoto que arrasó la región de Kobe, si , esa de la carne de las vacas que cuestan un riñón, Murakami escribe seis relatos cortos donde el trasfondo común de todos ellos es el terrible seísmo modificando sutilmente la vida de todos ellos sin ser o vivir en Kobe en ese instante, pero voy más allá, no sólo eso tienen de común pues todos los personajes principales de los seis relatos tienen ese poso de soledad con esperanza que tanto caracteriza las últimas obras del nipón corredor de maratones, unos personajes con los que es fácil poderse ver identificado pues hasta el protagonista que se encuentra a la rana que ha salvar a Tokio de otro seísmo puede traernos a la memoria cosas con las que nos podemos identificar; bueno, como broma, eso de Tio Pepe de la doctora y Perrier, agh, en eso no, jeje.
Las seis historias tienen esa lucha por la supervivencia cotidiana, el coraje de los mortales comunes y corrientes que a pesar de todo encaran el día a día esperando una dosis de fortuna, un pequeño cambio pues se conforman -o conformamos- con poquito y que gracias a esos destellos permiten a los personajes conocerse realmente.
La tan tecnificada y alienante sociedad nipona es probable que te lleve a ese vació o soledad de la que quieren escapar los protagonistas de Murakami, pero es algo que no es extraño a nuestros ojos, personajes que viven su vida cotidiana de forma aburrida, monótona pero que basta un pequeño rayo de esperanza para que se sientan completos, o dicho de otro modo, como si todos nosotros viviéramos "incompletos" hasta que llega nuestro momento de gloria, esos cinco minutos que todos añoramos.
Dentro de las tramas clásicas de Murakami, estos seis relatos son más "normales" que otras obras suyas, no son tan "raras", no ha de recurrir a crear un universo nuevo para contarnos una historia y eso en lo que es maestro Murakami, en lo de crear universos nuevos, no le resta un ápice de interés a las seis historias.
Hace unas semanas Carlos Boyero decía que no le gustaba nada la literatura de Murakami pero creo que con esta obra su percepción cambiaría un poco, no le causaría ese rechazo del que hablaba en la radio.
Las seis historias son:
- Un OVNI aterriza en Kushiro, que es la historia de un comercial de equipos de sonido que ha tenido éxito en la vida es abandonado por su mujer sin un motivo o causa aparente y es que me recordó eso tan manido de "no eres tu, soy yo".
- Paisaje con plancha, una joven que ha huido de su casa pero a causa de mi "madurez" la daría un cachete, menos mal que luego lo pienso y me digo que de jóvenes todos hemos sido idiotas y que hace buenas migas con un hombre que por todo futuro tiene hacer fogatas en la playa.
- Todos los hijos de Dios planchan, un joven huérfano al que le dicen que es hijo de Dios busca sus orígenes y en los que no ayuda nada la perturbada de su madre, una historia que da un cambio radical cuando se sube al montículo de bateador de un campo de baseball cuando persigue a un ginecólogo al que le falta un trozo de oreja y que sospecha que puede ser su padre.
- Tailandia, una doctora llena de melancolía a la que consola un extraño chófer, sólo por imaginarme la piscina en la que nadaba merece la pena, jeje, quizás sea la que menos me ha gustado, eso de los lectores del futuro no va mucho conmigo pero que te deja una buena lección de vida que resumiría en esa frase que os cito textual: "vivir y saber morir, en cierto sentido, tienen un valor equivalente".
- Rana salva Tokio, un hombre anodino pero que ha sacado a toda su familia adelante se alía con una rana gigantesca para salvar a Tokio de un seísmo terrible; esta es de las seis la más típica de Murakami.
- La torta de miel, la más "dulce" y tierna de las seis, a mi me ha encantado y me ha cabreado a la vez y es porque a la vez que te llega al corazoncito te dice dice lo que no eres y lo que no tienes o de lo que careces.
Al ser seis historias cortas se lee en un patada, te deja buen sabor de boca por ese deje que tiene de optimismo de todo es mejorable, que luchando todo es posible por muy sólo que esté uno -y aquí es cuando empiezo a cabrearme y a pedir que se caso con Pablo Coelho, pero bueno, todavía es salvable-.
Especialmente recomendable para todos, no sólo para los seguidores incondicionales.