Mathias Enad
Editorial Penguin Random House
web: www.penguinrandomhousegrupoeditorial.com
ISBN: 978-84-397-4529-9
No se si lo he dicho con antetioridad o no pero por si no he hecho, la librería del Museo del Prado está muy bien dotada de libros relacionados con la pintura y el arte y raro es el día que alguno no se venga conmigo después de pasearme entre Velázquez, Murillo o Rafael. Esta novela se vino conmigo y en tres noches ha sido devorada con una hipotética, pero posible historia, que lleva a Miguel Ángel en un momento de paz hasta la Constantinopla del sultán Bayaceto II; el sultán desea un puente que una las dos orillas de su capital, para ello ya tiene un plano de Leonardo pero desea el concurso de Miguel Ángel que acaba de pintar para Julio II los frescos de la capilla sixtina peto no lo ha cobrado y enfadado con el Papa decide embarcarse en esta aventura artística.
Mi primera novela de este escritor francés vaya por delante, en ese posible episodio, Enad pasa de puntillas o directamente la ignora, la homosexualidad del artista, no así del guía, mete a los moriscos granadinos en la trama no se si criticando las conversiones forzadas del Cardenal Cisneros pasándose por el arco del triunfo los acuerdos de los reyes Católicos y Boabdil sin darse cuenta que ese exilio se fue al norte de África, no a Estambul; pero bueno, estaría dentro de lo posible. Juega con el proceso creativo del artista, sus temores, sus motivos de inspiración aunque sea una dsnzarina granadina andrógina que se sorbe el seso, las luchas de poder de los personajes cercanos al sultán y que en nada diferían a los que rodeaban al Papa Julio II o el que tocase.
La novela es breve, con capítulos cortos para hacerla más dinámica pero no ha terminado de conquistar mi corazón lector, le falta algo, no sabría que decir, acostumbrado a la pluma de Lemaitre -por citar un autor francés- con Enad me he quedado en los entrantes, ni si quiera me ha seducido para buscar si hubo o no ese puente, aunque si hubo un terremoto que asoló Estambul, ¿o debería decir Costantinopla?.
La historia está bien narrada, no hay pega, pero se le podía haber sacado mucho jugo a los personajes secundarios o al mismo Miguel Ángel, ese choque del genio del renamiciento y las ascuas de lo que fue Bizancio daba para mucho más, un hombre como Miguel Ángel que aún no había hecho los planos de San Pedro frente a Santa Sofia no podía ser tan insustancial.
No es una mala novela, es más bien una floja novela contada con corrección pero carente de pasión.

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