sábado, 7 de mayo de 2016

En un Mundo de Grises




Sergio Carrión
Frida Ediciones
ISBN: 978-84-943989-2-6


De esta pequeña editorial me traje dos ejemplares, de uno ya he dado cuenta hace unas entradas y este es el segundo y querido Sergio, que depresión, casi me dejo las venas largas a medida que te leía, yo que entre grises necesito un rayito de luz por el que asomarme para no venirme abajo pues con esta lectura no he visto ni uno y más que en un mundo de grises yo lo hubiera titulado en un mundo de negros.
Ojo que estoy haciendo mención a la temática o al buen o mal hacer de su creador que eso es harina de otro costal, pero entrando en la primavera y enamorado hasta las trancas de una mujer que no me hace ni puñetero caso creo que leer este libro en semejante situación personal es un verdadero "suicidio" emocional.
Plagado de desamor y con más negros que grises porque no te deja hueco a la esperanza a la que agarrarte mezcla con acierto sentimiento y cuerpo, pero con formas que yo ya creía olvidadas y seguro que es por culpa de los años que ya llevo en mi mochila porque yo creo que alguna vez quise así y no sé si mi madurez o mi falta de empatía me hacen ver las cosas de otro modo menos operístico y mundano y más propio de una conferencia de Paolo Coelho a quien precisamente no soporto.
Esa forma de ver el mundo, que nos hace distorsionar la realidad, que nos come por dentro y más propia del que todo lo puede pero al que un NO parece consumir seducirá a más de uno, por cierto, no fumo y creo que me he levantado con los pulmones cargados y tosiendo como un descosido, ojo, yo no he sido uno de ellos pero porque yo ya estoy viviendo mi propio desastre amoroso del que solo saco dolores de cabeza pero al que me he propuesto sacarle lo bueno y a pesar de todo he encontrado algunas partes muy "exprimibles" y que son:
- Hay silencios que separan sin ser kilómetros.
- La resaca de la felicidad.
- Creo en la magia.
- Contrato.
- El parque.
- Inmenso.
- Tus otras cosas.
- ¿Contigo seré feliz?
Usando un formato diferente y que podríamos llamar microrelatos, los alterna con algunas poesía para finalizarlo con canciones de esas que ponemos cuando el mundo parece darnos la espalda y que más de uno podría decir que se siente identificado con ellas que hacen de este trabajo algo más complejo e interesante, advierto que son canciones seleccionadas por el escritor, seguro que todos nosotros tenemos nuestras propias canciones para ese mundo de grises.
Me temo que mi memoria en un ejercicio de supervivencia vital me ha hecho olvidar que yo una vez quise de esa manera, eso o bien soy un pedernal que vive y sufre con otros estímulos, creo que nunca querría amar del modo que expresa Sergio salvo en pocos de sus escritos, a mi también me tortura mi maldita y perpetua memoria pero no caigo en esos negros que no grises pensamientos para la que una vez ame y entonces y siempre entonces me acuerdo del Principito y la rosa y la diferencia entre querer y amar, porque veo más posos Disney de los que me gustaría ver.
El mundo sigue, con nosotros, sin nosotros, con nuestras amadas o amados según el caso y de eso solo nos damos cuenta cuando ya no tenemos pelos que peinarnos y que los fugaces momentos de felicidad alientan más que el desamor y el "abandono" y cuidado con esto, porque siempre tengo la sensación de la culpa es siempre de la otra persona, ¿es que somos acaso perfectos cuando en realidad somos un catálogo de taras con las que tapizar medio muralla china?
Claro que todos queremos que nos quieran pero muchos hemos descubierto que también es igualmente satisfactorio querer/amar porque si, porque amar hasta las trancas es algo más que esperar que alguien se deje la piel por ti, es empeñar tu alma al diablo, los ángeles y los dioses extintos para que ella/el sea simplemente feliz -y ahora lo difícil, ¿como coño se hace eso?, pues si tenéis la fórmula compartirla por favor-.
En resumen, creo que es un gran libro de desarmo que no de amor pero al que yo llego muy tarde.

domingo, 1 de mayo de 2016

Una Voz en la Noche



Andrea Camilleri
Ediciones Salamandra
ISBN: 978-84-9838-744-5


Última entrega hasta la fecha del nonagenario siciliano de su carismático comisario Salvo Montalbano, los que le seguimos con interés veremos cierto desequilibrio temporal con respecto a novelas anteriores pero como bien aclara Camilleri al final, son los artificios de las editoriales los culpables de ese desenfoque temporal que yo he apreciado pero que ni se nota y lo mejor, ni me importa.
Creo que no es preciso que hable de las habilidades narrativas de Camilleri porque hay muchos ejemplos en este mismo blog de sus obras y de las que me declaro admirador desmedido y apasionado; vamos a por la trama; nuestro admirado comisario acaba de cumplir los 58 años y camino a la comisaría tiene un altercado con un joven conductor imprudente que resulta ser el hijo del presidente provincial, un político con mucho peso e influencia; sacado de quicio por el joven decide desquitarse en la gasolinera y lo termina procesando a pesar de ser quien es, ese mismo día se produce un robo en un hipermercado que está dentro de los negocios controlados por una de las familias de la mafia, los Cuffaro, cuando aparece ahorcado el jefe del hipermercado, Guido Borselino, el caso complica aún más la ya difícil relación de Montalbano con sus jefes y la televisión oficial porque todos sabemos que con los periodistas independiente su relación es completamente diferente; Pipo Ragonese termina acusando de inducir al suicidio a Borselino al propio Montalbano cosa que le cabrea terriblemente y puede hacerle naufragar en el otro caso de asesinato que no es si no el de la novia del conductor temerario, al final todo termina teniendo cierto vínculo como no podía ser de otro modo y gracias a la sagacidad y los métodos poco ortodoxos del comisario harán prevalecer la verdad y salvarle el culo una vez más a pesar de los ataques continuos de Ragonese o las puyas del forense o del jefe superior.
Como todas las obras de Camilleri, es un cuadro real de una sociedad moderna donde las influencias políticas empapan todo, hasta los asuntos delictivos, Montalbano navegará entre olas y disfrutando de los pequeños placeres que le proporciona la vida, ya sean unos salmonetes de roca de su trattoria favorita o un plazo de pulpo preparado por Adelina.
En estas últimas entregas, el papel de Livia se queda en un segundo plano, no así sus famosas broncas telefónicas, ha desaparecido sus amiga Ingrid pero en cambio el inefable Catarella no falla, ni sus compañeros de fatigas, Fazio o Mimi.
Como comenté en anteriores novelas, Camilleri ha hecho envejecer al comisario, le hace que le pesen los años y creo que en esta lo ha querido acentuar -su vista, su memoria por ejemplo- y lo hace en un ejercicio de que no sea siempre un tipo de 40 años y se agradece porque envejecemos con él; que no tengamos un arrebato erótico-sexual con una joven de quitar el hipo se agradece porque mira que le gusta a Camilleri tirar de esa inspiración masculina.
Deliciosa pero advierto como siempre, no soy imparcial.

domingo, 24 de abril de 2016

Irène




Pierre Lemaitre
Editorial Alfaguara
ISBN: 978-84-204-1885-8


Un poco tardío pero al fin me leí el regalo de mi Baltasar navideño particular, avalado por el buen criterio de mi hermana pequeña y por mis buenas experiencias con dos novelas de este ya famoso escritor francés me lancé a devorar el papel impreso sin frenos pero y si, tengo un pero que encima va en contra de lo que siempre he dicho sobre los libros que empiezan con asesinos canallas y lo que me gusta que acaben "mal" pues en este caso voy a hacer unas excepción enorme, no me gusta que acaben tan mal; no entiendo la redención de asesinos en serie y por eso me gusta que acaben mal, un ejemplo claro sería si tuviese que elegir entre el Don Juan del Tenorio o de Zorrilla que tienen dos finales sutilmente distintos pero vamos a este novela de la que Alfaguara ha empezado a editar la serie de los casos del comisario Camille Verhoeven.
Admito es la fórmula es novedosa, con algunos tintes de novela negra clásica que seducirán a más de uno, para ello ha elegido un protagonista muy bajito pues no alcanza más allá del 1,45 pero es un tipo capaz, inteligente y que intimida a pesar de esa pequeña estatura; en común con otros antihéroes tiene que se lleva mal con la autoridad, en este caso con la jueza Deschamps, que dispone de ayudantes eficaces y como elemento diferenciador, que está felizmente casado y esperando un hijo de la bella Irène.
La vida aparentemente feliz y perfecta del comandante Verhoeven se verá alterada por la aparición de un brutal y salvaje homicidio del que no hay ninguna pista, para complicar un poco más la ya de por si compleja trama, un periodista publica un perfil de Verhoeven que no facilitará precisamente las cosas con los mandamases pero este hombre es igual que un perro de presa, una vez que ha mordido el hueso ya no lo suelta.
El brutal asesino parece que siempre va un paso por delante, retador el intelectual, trata de jugar con Camille sin comprender que en ese juego solo puede quedar uno de los dos; inspirándose en diferentes novelas de crímenes, el asesino ambientará esos casos en los que él no tiene más vínculo que el de ser el asesino y que hace que buscar relaciones que lo descubran sea prácticamente imposibles pero como diría el Chapulín Colorao, no contaban con la astucia del comandante Verhoeven y ese duelo intelectual se convertirá en una carrera contra el reloj donde Verhoeven sufrirá lo indecible.
Como apuntaba, esta es la primera novela de una serie de cuatro, las próximas no correré tanto como si habría hecho con mi admirado Montalbano o el recientemente descubierto por mi Manzini, necesito tomar una buena distancia, la brutalidad no es algo que me seduzca a la hora de elegir una obra y he tenido una dosis muy alta con esta buena novela de Lemaitre y eso que con mis otras dos anteriores experiencias fueron sublimes. Mi cuñado me ha recomendado Alex, que es el que le sigue que es mucho mejor pero necesito tiempo; la acción es trepidante, sin descanso y va desde un 7 al 24 de abril del 2003, lo divide en dos partes pero la segunda es muy, muy cortita y un epílogo con la carta que le ha mandado el asesino un año después.
Ojo que advierto, los crímenes son brutales y probablemente os pase como a mi que sospechaba del que luego sería el asesino con cierta prontitud, lo que no sabía eran los motivos pero trabajar con un número de personajes digamos reducido te permite sacar conclusiones con cierta prontitud, cosa que se agradece, que algunas veces te pierdes entre miles de personajes y te obliga a leer con papel y bolígrafo -algo que habitual mente hago por cierto-.
Ahora a por mi amigo Montalbano, que tiene novela nueva y otro de prosa poética a ver si me "relajo".

miércoles, 13 de abril de 2016

Follamantes

 
 
 
Carlos Salem
Frida Ediciones
ISBN: 978-84-942686-0-1
 
 
¿Y cómo clasifico yo esta obra?

Clasificado como poesía esta breve obra no puede dejarte frío ni indiferente, para mi es nuevo el formato y la editorial y confieso que me ha gustado -no todísimo, pero si mucho de él-, son 130 páginas estructuradas en tres partes, la primera de ellas son las pesquisas de un agente secreto que vigila a los folloamante llamado Cero à la Gauche, un agente secreto frío entrenado para vigilar como, cuando y porque se aman los folloamantes, porque estos individuos se salen de las normas y perturban -y trasmiten esa extraña enfermedad entre los que los rodean-: La segunda parte son las notas de un recién llegado al mundo de los folloamantes, como se siente, cuales son sentimientos y como se relaciona con su otro folloamante, de las dos partes de la obra esta segunda es mi favorita  y de la que he sacado más cosas e ideas. Y por último están 140 tweets del autor que salvo cuatro que he salvado de la quema no me han seducido, quizás porque no tengo ese invento del diablo que es twitter y porque condensar todo en tan pocos caracteres no puede ser "bueno".
La obra va dando bandazos entre amor y sexo, vale que el sexo sin amor puede ser muy divertido pero para mi le falta la salsa y en algunas de las prosas poéticas lo ves o quieres verlo porque cada uno de nosotros somos capaces de ver la cara de un gnomo en una mancha de humedad en la pared si estamos lo suficientemente sugestionados y quizás sea ese mi caso.
No esperéis suspiros de de amor barrocos, traumas venecianos o dramas turolenses, no, porque hasta en las despedidas los folloamantes se salen de los cauces normales aún cuando les duelan las ausencias, pero si estarán los verbos que a los amantes, en este caso folloamantes, si gustan de conjugar: gemir, suspirar, volar, ... (no he visto odiar, ¿será que Othelo no era un folloamante?)
Quizás por culpa de mi corsé clásico y apretado, algunas de las composiciones donde aparecen cachetes o "mordiscos" me han hecho pasar de puntillas, incluso las demasiado explícitas -ya las veréis sin necesidad de planos- y son las que menos me han hecho mella, a pesar de ello algunas de ellas tienen una hermosura clásica que sorprende, refresca y te incendia a la vez y casi te dan ganas de salir a la calle a poner un anuncio en las farolas en busca de follamante para las próximas horas o vidas.
Como apuntaba el formato tweetero no me gusta, pero no en esta obra en concreto, me refiero en líneas generales y esa es uno de los motivos por los que no tengo ni me tienta, creo que es demasiado resumido y se quedan miles de flecos por el camino, eso no quita que alguno de los 140 expuestos te hagan reflexionar y hasta sentir simpatía por esa mención a Neruda, sin embargo te permite ser ácido, salirte de las normas y navegar, desterrar prejuicios y llamar las cosas por su nombre sin ser un cursi o un repartidor de una agencia de transportes.
Os señalo el título de las que más me han gustado y no las reproduzco porque no me dejan:
- Peligro de contagio
- Lo que eres
- Esta tarde
- Confesión
- y los tweets #18 y #19
El primero es de la primera parte del agente Cero à la Gauche, los tres siguientes de la segunda parte y el último de ese apartado de tweets que os decía.
Lo que si tengo claro "clariente" es que le va a encantar a mi amiga Ana y por eso se lo he recomendado nada más cerrar la última de sus páginas; eso y que que sigo sin ganas de tener twitter.

lunes, 11 de abril de 2016

La Costilla de Adán



Antonio Manzini
Salamandra Ediciones
ISBN: 978-84-16237-08-1
 
 
Quizás a alguien le extrañe que publique dos entradas del mismo escritor tan seguidas pero aparte de dejarme un sabor de boca formidable, había partes de la historia que se quedaron abiertas y quería saber el motivo; evidentemente no me ha defraudado y por eso casi en tres días ha caído esta perlita que hoy os traigo.
Rocco Sciavone es el subjefe de la policía de Aosta, trasladado desde la añorada y luminosa Roma, parece moverse en ese ambiente alpino como una tonadillera en la sala de La Riviera de Madrid, con su zapatos Clarks que en la nieve se desgracian, parece no encajar en ese paisaje, pero eso da lo mismo, su mal carácter, un humor negro que solo él comprende, sus formas de tratar a los demás incluso a sus subordinados e incluso jefes y su escala de tocada de cojones le hace sobrellevar su "destierro" a ese paraíso alpino como puede, solo un caso puede hacerle salirse de ese círculo de autodestrucción que vive, pues ni con su amante Nora parece estar viviendo un momento feliz porque tiene que hacerle un regalo de cumpleaños. por cierto, que prisa se dan algunas para sacar un clavo, puf.
Su día a día se verá alterado cuando apacere una mujer colgada de una lámpara, un posible caso de suicidio se trasnforma en homicidio y para revolver más su negra cabeza, un viejo caso de Roma y por el que está destinado en Aosta llama a su "puerta".
En esta segunda novela, conoceremos mejor a Rocco, veremos sus fantasmas, sus amigos, sus fidelidades y nos harán querer o despreciar a este subjefe; evidentemente yo soy de los primeros porque destila mucha negrura y me hace tratar miles de paralelismos no literarios; sabremos más de su mujer Marina, de su relación con ella, de su relación con sus amigos del Trastevere, de su forma particular de ver la justicia, porque a pesar de que su mujer le "dice" que no es juez, ejerce de tal y eso es muy tentador para los que vemos como se escapan de rositas los que nos crujen; se ayudará de Italo y Caterina, porque si tiene que servirse del dúo del gordo y el flaco como los denomina él, Deruta y D´Intino, mejor salir corriendo y con estos segundos se termina quizás los paralelismos que se puedan trazar con Camilleri y Catarella, porque ya se parecen poco Rocco y Montalbano; Montalbano disfruta de la vida, Rocco no, parece que solo disfruta de su porro cotidiano y de cierto vino blanco que ha descubierto gracias a un lugareño, pero rechaza incluso los consejos de alguien que puede facilitarle las cosas, el forense Alberto Fumagalli, y llegar a ser su amigo porque del juez no se puede esperar gran cosa.
Dentro del panorama europeo de novela negra, tan saturado de escritores nórdicos que parece que ha entrado una plaga y en el que me parece que escriben todos y todo igual, leer a Manzini es muy agradable y un soplo de frescura, un personaje malhumorado y pesimista pero que hace que le quieras.
En pocas palabras, un delicia.

viernes, 8 de abril de 2016

Wyatt



Garry Disher
Ediciones Pamies
ISBN: 978-84-16331-55-0


De la serie La huella de la editorial Pamìes os traigo una original y trepidante novela de ladrones, pero ladrones con su particular concepto del honor, quizás nos choque al resto de los mortales como cuando hablan de la particular ley que hay entre los presos y algunos de los delitos de los presidiarios; pero me estoy marchando por las ramas.
El protagonista de nuestra novela es Wyatt, un ladrón metódico y poco aficionado a tomar riesgos innecesarios en sus golpes, por ese motivo ha escapado de la justicia pero como diría la zarzuela, hoy los tiempos están cambiando que es una barbaridad y Wyatt se ha quedado anticuado, solo puede efectuar cierto tipo de golpes porque no tiene acceso ni quiere de las nuevas tecnologías, está en ese momento que empieza a sentirse mayor cuando uno de sus informadores habituales, Eddie Oberin, le lía para un golpe a unos joyeros que tratan con mercancía robada, los hermanos Furneaux; para el golpe tienen como informante a la antigua pareja de Eddie que les describe como hacen los transportes de joyas en un Audi y sus habitos; con lo que no cuentan es que en el golpe van a llevarse unas letras robadas en Europa por su pariente Alain LePage y lo que hubiese sido un golpe sencillo y "normal" se complica porque la gente no tiene medida con la codicia y porque al final entre ladrones no hay honor y terminan traicionando a Wyatt -y hablo en plural pero me estoy dando cuenta que he contado demasiado-.
Wyatt se comportará con la misma frialdad como la tiene cuando realiza sus golpes y vengarse de esa traición.
Estamos ante una historia de ladrones, claro que aparecen policías y una inspectora tendrá su  importancia pero la historia central es esa cacería entre ladrones, de gran inspiración hammetmatica, Wyatt bien podría ser el agente de la Continental, duro, resolutivo y para el que los sentimientos quedan en un segundo plano cuando se habla de negocios y vengarse por una traición es parte de eso que Wyatt llama negocios; en esa clara inspiración que es Hammet, sus personajes son los clásicos de la novela negra clásica americana, mujeres bellas llenas de sensualidad, policías quemados o departamentos de asuntos internos que piensan que todos los policías son corruptos, peristas que piensan más con la cartera que con el corazón a pesar de perder a alguien de su familia y donde la violencia es un personaje más de la novela, pero no es una violencia desmedida por parte de los protagonistas principales, como si hubiese clase de ladrones o de criminales.
La acción principal se desarrolla en Australia, en concreto en Melbourne, moviéndose en barrios residenciales y marginales como si una guía de viajes se tratase y es uno de los detalles que me han encantado, como se paraba en ciertos detalles de las formas de vida de algunos de sus moradores, no ha sido una descripción fotográfica pero si inspiradora para meter en harina y casi hasta para disfrutar de un parque a pesar de un tiroteo.
De acción muy trepidante, se os hará corto, no te deja un instante de respiro y acaba la novela dejando algunas puertas abiertas que sin ser necesaria una segunda parte te deja que tu te la imagines.
Estamos entonces ante una novela llamémosla clásica pero con sabor nuevo y que demuestra que se escribe muy buen género negro en nuestras antípodas.
Muy recomendable.

martes, 29 de marzo de 2016

Pista Negra




Antonio Manzini
Ediciones Salamandra
ISBN: 978-84-16237-03-6


Quiero comenzar esta entrada con esta recomendación, Antonio Manzini es un escritor a seguir, ha creado un personaje demoledor fiel al más clásico estilo de la novela negra y lleno de matices mediterráneos que a mi particularmente me hacen disfrutar como un cochino en una charca y que tanto me recuerda a mi admirado Camilleri.
Rocco Schivane es un subjefe romano destinado por un turbio motivo de su amada Roma a un rincón oculto de los alpes italianos en concreto al valle de Aosta, un caso del que apenas sabes nada salvo lo poco que cuenta el propio Rocco a su nuevo subordinado Italo y que afecta a un familiar de un político poderoso; ese idílico lugar no le gusta a Roco pues rememora con frecuencia las calles milenarias de Roma o rincones de la toscana donde escapar con su mujer Marina y aquí destaco ese carácter italiano de ligarse todo lo que se menea -ver su relación con Nora o como mira a la inspectora Caterina o a la mismísima viuda Luisa Pec- pero seguir enamorado hasta las trancas de su mujer, enamorado a pesar de que se destila cierto sabor a fracaso que no sabes a que se debe y que imagino se sabrá en sucesivas entregas de este sagaz policía.
Rocco no termina de adaptarse en Aosta, el frío, la nieve -hago notar el detalle de los zapatos en su primer encuentro con el manto blanco- y a pesar de tener ya los cincuenta cumplidos, sus ojos de conquistador siguen en pleno funcionamiento, por instantes se me asemeja a House por su carácter y por otros al mismísimo Montalbano, digamos que es una buena mezcla de ambos, mordaz, sarcástico, arrogante como si el mundo se confabulara contra él, todo un perdedor moderno que se lleva fatal con sus jefes, que para solucionar el mundo sabe que tiene que llenarse de fango y no duda en  hacerlo, pues con esto tenemos los mimbres para hacer un estupendo cesto y vaya si lo ha hecho Manzini, le ha salido redondo.
En un pequeño refugio de nieve aparece el cuerpo de uno de sus vecinos, un siciliano llegado a esas tierras de nieve y ski, Leone Miccichè, al que le ha pasado la máquina que prepara las pistas por encima, un aparente caso fácil pero que no lo será y que alterará tanto a la pequeña población en la como dicen ellos, prácticamente todos son primos y al subjefe Rocco Schivana aunque por lo contado, no hace falta demasiado para alterar la cabeza de nuestro nuevo héroe, valiéndose de su ingenio, poco medios y un dispuesto ayudante, Italo, porque el resto de su cuadrilla es digna del circo mundial -es aquí donde trazo las comparaciones con Catarella y D´Intino por ejemplo-, sus métodos poco ortodoxos conseguirán que este Montalbano alpino esclarezca toda la verdad y descubramos algo de su compleja personalidad -porros, violento a ratos saltándose las normas, ligón empedernido, un carácter de mil demonios,  amante de su mujer a pesar de existir un extraño vacío entre ellos y de unos raros valores morales que se salen de lo normal.
En pocas palabras, es un personaje extraordinario, que baila entre el lado difuso del bien y del mal -detalle de los inmigrantes del camión o la forma de interrogar a Omar-, para esclarecer la verdad.
Dentro de sus ingredientes de novela negra clásica está el trato con sus superiores, esa fidelidad a los amigos y algo muy italiano o mediterráneo, la forma tan "particular" de ver a la mujer por lo que me hace pensar que quizás y a pesar de lo machistas que somos por estas latitudes por ahí fueran andan muy parecidos y con eso no quiero decir que mal de mucho consuelo de tontos, pero quizás sea un mal más global de lo que nos parece a nosotros.

viernes, 25 de marzo de 2016

El Secreto de Sus Ojos



Eduardo Sacheri
Editorial Alfaguara
ISBN: 978-84-204-0522-3


Muchos recordarán la película de Campanella y esta se basa en esta novela, aunque parezca raro y eso que fue un éxito de público yo no la ví y eso me permite no hacer una comparativa entre novela y libro y eso que ver una novela protagonizada por el mismo Darín seguro pondría el listón altísimo.
Benjamín Chaparro es un funcionario judicial que creo que España no tiene equivalente, un prosecretario en un juzgado de instrucción al que le ha llegado la jubilación, una jubilación legal temprana para el estándar de edad en España por cierto, llegado ese retiro le viene a la mente un caso de hace treinta años del que no puede olvidarse, del mismo que no puede olvidarse de cierta jueza a la que nunca ha podido confesarle sus verdaderos sentimientos. Para ordenar su cabeza se convierte en escritor y de ese modo poder contar el caso de Ricardo Morales y el asesinato de su joven esposa, Liliana; pide ayuda a Irene con la excusa de verla y confesarle su amor; ambientada en la Argentina de la dictadura es casi un documental de esos oscuros años donde las torturas, los desaparecidos son personajes más en la novela y que conviven con policías todavía honrados que quieren hacer bien su trabajo, Báez, funcionarios de los juzgados que todavía creen en la justicia, Sandoval, a pesar de jueces corruptos que solo quieren hacer carrera para ponerse medallas.
Benjamín Chaparro como decía cuenta el caso de la muerte de Liliana, esposa de Ricardo, asesinada por Isidoro Gómez, un amigo de la infancia que no soporta la idea de verlo con otro; apresado al final y después de luchar para que no cayera en el olvido el caso gracias a las manos de Chaparro es liberado en una ley de amnistía que en realidad a él no le afectaba pero de la que se beneficia y al final una historia de lucha por no caer en el olvido, venganzas y corrupciones en unos años terribles de la Argentina más oscura.
Creo que he contado demasiado pero creo que no importa demasiado, porque lo delicioso es leer la historia, disfrutar de ese aroma porteño, el vapor del mate, caminar por el distrito de justicia y "volver" como dice el tango, a Buenos Aires en ratito que lees esta novela tan deliciosa.
La trama atrapa, te obliga a hacer un ejercicio de empatía con los personajes, y a mi en particular cuestionarme si debo esperar a tener sesenta años para decir a una mujer si la amo o no, y eso ya es mucho.
Me queda el "ejercicio" de ver la película, al menos al argentina porque me parece que se va a hacer un remake en Estados Unidos que por descontado no pienso ver.
Que no se me pase, este libro fue editado en 2009 pero ha tenido cuatro reediciones, la última en el 2014 que es la que he leído y que celebra el cincuenta aniversario de la editorial.
En pocas palabras, no os la perdáis que os brindará un rato de lectura delicioso.

sábado, 12 de marzo de 2016

El Caso Santamaría




Andrea Camilleri
Ediciones Destino
ISBN: 978-84-233-5063-6


Ni dos segundos tardé en llevármelo de la librería y es que hay que estar muy atento porque Camilleri publica en España con dos sellos editoriales diferentes, con Salamandra -la serie del comisario Montalbano y otras- y Destino que nada tienen que ver con la serie antes citada.
Como todas las obras de Camilleri es cortita, cosa que agradezco infinito porque los tochos no me seducen nada y para mi gusto la hace más "disfrutable"; digamos que estamos ante una novela de corte clásico, sencilla pero no por ello menos intensa y que crece en intensidad a medida que pasamos las páginas; Mauro Assante se encarga de redactar un informe demoledor sobre una banca corrupta -¿os suena?-, casado y con un hijo es un hombre íntegro y de una talla moral intachable; para poder trabajar en ese informe que puede hacer que los dueños del banco acaben con sus huesos en la cárcel, manda a su mujer -Mutti- y su hijo a la montaña y así trabajar tranquilamente y sin interrupciones pero no cuenta con que lo poderes ocultos del poder no están por la labor de que termine ese informe usando las armas más destructivas que tienen en su pode.
Si alguno ha estado en Roma recordará lugares -el barrio de Prati- y sensaciones fácilmente -a mi por lo menos- ese palacete donde vive Mauro, ese caos circulatorio y es algo que disfruto y agradezco; los dos protagonistas principales de la obra son Mauro, un tipo de 47 años respetable, honrado, trabajador y como decía felizmente casado y con un hijo a pesar de que su mujer considere que es un oso por su falta de empatía y Carla, una bella joven que aparece de súbito en su vida para trastocarlo todo, es un argumento muy clásico en Camilleri y en el que se mueve como pez en el agua y si, ya se que alguno dirá que se le notan sus noventaitantos pero debemos pensar que es un hombre de bastante edad e italiano y creo que con eso ya está todo dicho.
La trama de desarrolla de forma creíble, da lo mismo que alguno piense que previsible porque es lo de menos, lo importante es como se enfrenta Mauro a esas cosas "previsibles" ante algo que alguno de nosotros hemos podido pensar del cierto fiscal de Mallorca por ejemplo -esto es una invención mía pero que podría dar para una novela como esta- y en cualquiera de los miles de casos que vemos en la televisión de nuestros poderosos gobernantes y mandamases.
Podemos sacar algunas conclusiones realmente terribles de la lectura de esta novela, la evidente es que el poder tiene herramientas para cargarse al hombre más honrado y me viene a la memoria una anécdota que dicen de Napoleón al respecto y en la que decía que le diesen un papel escrito de cualquier hombre honrado y encontraría motivos para llevarlo a la guillotina -seguramente anécdota inventada pero anécdota al fin y al cabo- y la segunda y quizás más escalofriante, ¿seremos los hombres, sexo masculino, unos títeres sin cabeza cada vez que nos cruzamos con una mujer hermosa? a la respuesta ponerle lo que queráis pero yo pondría un SI en mayúsculas, y no me refiero solo porque razonemos con el cerebro que tenemos por debajo del ombligo, es porque se nos rompen todas las estructuras que nos gobiernan la vida y lo se y lo digo por experiencia propia; esa forma de machismo que algunas mujeres utilizan de forma despiadada me temo que va a ser bastante más difícil de erradicar que otras, algunos nos consolamos con entradas de conciertos, cestas de frutas o flores para que nos recompensen con al menos una caricia en el hocico y ni por esas, realmente somos el ser y el sexo más tonto de la creación.
Me gusta como la ha terminado y me he hecho un final ampliado, pero como en las telenovelas de éxito, han sido dos finales alternativos para ver cual que me gustaría más, ¿podéis imaginarlos?.
Me encanta como escribe el siciliano, se que lo digo siempre, pero lo vuelvo a escribir, gracias por hacerme soñar con esos finales alternativos estimado Camilleri.

sábado, 5 de marzo de 2016

El Dragón de Shanghai



Qiu Xialong
Tusquets Editores
ISBN: 978-84-9066-208-3



Quise acercarme a las obras del escritor chino radicado en USA Qiu Xialong y opté por la última publicada y debo reconocer que ha sorprendido gratamente, me ha llevado a esa Shanghai que visité llena de gente y empujones, una china que no sabes a que juega pero que sigue vigilada por un partido comunista férreo que no deja que nada se les escape, ni la corrupción. Un país lleno de contrastes con un sistema económico capitalista comunista que solo beneficia a muy poquitos pero que en una población de millones de habitantes son muchos comparados con los habitantes de otros países.
Por orden cronológico sería el séptimo caso del inspector Chen solamente que ahora ha sido "ascendido" obligándole a dejar la policía para encargarse a otras tareas más elevadas, esto que en un país normal podría ser en China del inspector Chen es un subterfugio para quitarse  a alguien que molesta y por lo que deduzco de lo leído ha debido molestar a bastantes peces gordos en sus casos anteriores.
Con un homenaje a T.S. Elliot Xialong traza un trama de corrupción, asesinatos y corrupción en las altas esferas y en la que el objetivo es deshacerse del mismísimo Chen Cao para que la brigada de asuntos especiales no investigue algunos casos recientes que pueden poner en peligro la imagen de China.
Un inciso, en mi visita a Shangha el guía nos decía que con la salvedad de Hong Kong, Shanghai es la ciudad menos "china" de China, por la influencia occidental y las delegaciones comerciales y de las que aún quedan huellas en la actualidad, el barrio francés por ejemplo que ahora es un lugar de copas y comidas muy interesantes.
Vamos con la novela, la brigada de casos especiales ha cesado al inspector jefe Chen con un supuesto ascenso, dejando tras de si cuantos casos sin terminar de cerrar como la aparición de unos cerdos muertos en el río, un americano muerto de aparentemente una borrachera aun cuando era abstemio y la desaparición de cierto personaje de mucha influencia que estaba relacionado con un escándalo de comisiones por piezas en el tren de alta velocidad, Chen es invitado a dar una conferencia en un club de dudosa reputación sobre T.S. Elliot al que ha traducido en varios libros, sin darse cuenta se ve inmerso en una trampa donde el objetivo es él, gracias a una llamada de su madre consigue librarse de esa celada y decide retirarse e investigar desde la lejanía mientras trata de ayudar a una mujer, Quian, la amante de uno de esos poderosos hombres del partido que estará relacionado con su propio caso, tomando como coartada la reforma de su padre, un erudito hombre de letras purgado en la revolución cultural podrá contactar con sus antiguos camaradas y compañeros de fatiga y podrá ir colocando las piezas del puzzle pero a un alto precio, la muerte de dos personas próximas a él porque meterse con un alto cargo del partido y su influyente esposa, jefa de un poderoso bufete de abogados, pueden suponer algo más que su desacreditación.
Me gustan los libros que me llevan a sitios en los haya estado o no pero me lo dibujen tal y como estuviese allí y en este me ha pasado y a pesar de que apenas estuve tres días en semejante urbe, el caos, las apreturas, los empujones y ese caos que es un capitalismo salvaje en un régimen comunista. La trama al principio se hace un poco liosa pero todo se resuelve de forma clara al final, me gustaría que se hiciese poco a poco y no todo de golpe.
El personaje principal, el inspector Chen Cao es un tipo peculiar, poeta que puede recitarte una poesía china en medio de un investigación, traductor de obras extranjeras, es un caso excepcional en esa estructura policial china que describe en la novela, un tocapelotas también por decirlo de alguna manera pero que goza del respeto y la admiración de los compañeros que no está contagiado de ese virus que ataca a todo chino por ser un "bolsillos lleno".
De momento yo me lo apunto, creo que va a ser otro de los fijos en este blog.