César Pérez Géllida
Pinguin Random House Grupo Editorial
ISBN: 978-84-8365-640-2
César Pérez Gellida pone fin a las trilogía de Versos, canciones y trocitos de carne con esta novela y de las que ya di cuenta de las dos anteriores en este espacio hace tiempo. Que la trilogía ha sido un éxito de ventas nadie puede dudarlo, el primer libro planteaba un historia y trama sólida, con unos personajes muy seductores para el lector y si hubiese acabado con el primer libro la historia habría sido redonda.
El personaje principal el inspector Ramiro Sancho sigue persiguiendo a un asesino en serie, que seamos honestos, se pasa de listo, es cargante, no comete fallos y tanta perfección honestamente, no me cuadra, si a eso le metes unos cuantos cientos de páginas de relleno me han hecho desear acabarla cuanto antes aunque no se conociera el desenlace, la novedad e interés de la primera novela se ha disipado, Erika no es ni la sombra de su padre Carapocha, el jefe de la Interpol, Michelson, al final no sabes que pinta en todo esto y solo un comisario alcohólico islandés, Ólafur Olaffson le da algo de color a una trama cada vez más enredada, con demasiadas subtramas que te hacen perderte lo importante y demasiado metraje. Hasta el papel de la comisaría italiana se disuelve como un azucarillo en la vida de Ramiro Sancho.
Un asesinato en la tranquila Islandia de toda una familia de la ex Yugoslavia pone en alerta al grupo formado por la Interpol para atrapar al hermano de Orestes, Augusto Ledesma, su modus operandi, las poesías en los asesinados son las pistas que deberán seguir cinco expertos en el crimen para atrapar al culpable, más de treinta asesinatos sin más pruebas que las que quiere dejar y no pueden atraparlo, tendrá que volver a su natal Valladolid tratando de cerrar un círculo de muerte con Ramiro Sancho como colofón lo que hará que por fin puedan ponerle cerco.
El final a mi me ha decepcionado, me cargan esos malvados que parecen más listos que Petete, me carga que parezca la policía es tonta y se les pueda escapar como si nada, me carga que un policía al que han matado de una forma terrible a su madre ni pueda darle un puñetazo y romperle la boca a un chiquilicuatre, me carga que se mezclen tres mil cosas en la trama haciendo que te pierdas, porque esto al final parece una película de Hollywood en lugar de una buena novela.
Saltándome mi propia norma de no embarcarme con mamotreto de más de 500 páginas el problema fue que me regalaron los dos primeros y no podía dejarlo a medias pero para mi gusto, con el primero había quedado redonda la trama, podía variar el final, pero estaba perfecta, la segunda ya me pareció que estaba estirando el chicle y con la tercera me reafirmo en ello. De todos modos es posible que sea muy atractivo para otros lectores y sus ventas lo demuestran, el primer libro tendría una nota muy alta, muy bien escrito y tramado pero los siguientes, decepcionantes y con un final abrupto, poco edificante y "soso" -he tratado de buscar otra palabra pero no me salía nada- que desmerece todo el mogollón que te has leído antes.

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